La tos es uno de los síntomas más frecuentes de la gripe o el resfriado común. Suele prolongarse más que otras manifestaciones de estos procesos gripales y en ocasiones resulta dolorosa y bastante molesta.

Hay varios tipos de tos, pero los dos más comunes o generales, son la tos seca y la tos blanda. Normalmente, cuando aparece por primera vez y surge por uno de los virus que provocan los constipados o la gripe, suele ser seca. Ésta no produce expectoración, es dolorosa, muy molesta y generalmente es la que provoca más inconvenientes. Lo normal es que pasados unos días evolucione hacia una tos blanda, que es el segundo tipo de tos más común. Esta resulta menos incómoda que la primera y tiene la ventaja de que ayuda a la expectoración y a la expulsión de flemas.

Lo más común es que ambos tipos de tos coexistan durante un tiempo, presentado tos seca por la mañana y tos blanda por la noche al acostarnos, o viceversa.

Actualmente existen distintas opciones de tratamiento para el abordaje de la tos, siendo la homeopatía una de ellas. Hay medicamentos homeopáticos formulados en forma de jarabe o de gránulos (la formulación más común de esta terapéutica), que se emplean para el tratamiento sintomático de la tos. Los medicamentos homeopáticos son fáciles de tomar y además pueden compatibilizarse con otros tratamientos, de modo que es posible recurrir a estos fármacos cuando sufrimos tos y abordar este síntoma con este método terapéutico apto para niños y en general para toda la familia.

Además de ayudarnos con la homeopatía debemos seguir una serie de recomendaciones que nos ayudarán a calmar la tos. Si notamos que la garganta presenta inflamación tendremos que prestar especial atención a la zona protegiéndola adecuadamente con ropa de abrigo específica: bufandas, jerséis de cuello alto, etc. Deberemos evitar los contrastes de temperatura exagerados o ambientes muy cargados de humo o contaminación, ya que una polución muy elevada puede afectar las vías respiratorias.

Para evitar contagios es crucial taparse la boca al toser (de esta manera impediremos la propagación de los virus) y mantener una higiene correcta, sobre todo, lavándonos las manos con agua y jabón de forma habitual.