Remedios naturales para los gases

En un artículo anterior hablamos de medicamentos para los gases. Allí mencionamos medicamentos que, aunque no son “la típica planta” que tenemos en mente, sí que son naturales, como el carbón activado o los probióticos. En este artículo te hablaremos, ahora sí, de las plantas medicinales que se utilizan cuando hay un cuadro de gases. Hay más de 30 plantas diferentes con acción digestiva conocida, pero te mencionaremos las más frecuentes en nuestro mercado y las que están más asociadas al tratamiento de los gases.

 

Alcaravea (Carum carvi L.)

El fruto de alcaravea contiene un aceite esencial responsable de su actividad farmacológica. La alcaravea estimula la mucosa gástrica, activando al estómago, lo que a su vez evita que traguemos aire. La Agencia Europea del Medicamento aprueba el uso tradicional de frutos o aceite esencial de alcaravea para aliviar hinchazón y flatulencia.

 

Jengibre (Zingiber officinale Roscoe)

El rizoma de jengibre contiene una oleoresina rica en aceite esencial y sustancias picantes que le dan su típico sabor. Es capaz de estimular la digestión, activar el tono de la musculatura intestinal y aumentar la secreción de bilis, mejorando notoriamente la digestión y bajando la producción de gases. También es útil para las náuseas del embarazo y para la dispepsia.

 

Angélica (Angelica archangelica L)

La raíz y el rizoma desecados de angélica  están recogidos en la Farmacopea Europea como droga vegetal. El aceite esencial presente en la raíz se considera un amargo estimulante de las secreciones gástricas, espasmolítico y colagogo (estimula la secreción de bilis) con lo que mejora la digestión y baja la producción de gases.

 

Melisa (Melissa officinalis L.)

La hoja desecada está reconocida como droga vegetal en la Farmacopea Europea. Los extractos alcohólicos de hoja de melisa y el aceite esencial poseen actividad espasmolítica, con lo que alivia el malestar asociado a los gases. Resulta útil tanto para niños como para adultos, y existen preparados en el mercado que han demostrado funcionar bien para trastornos digestivos de bebés y niños.

 

Menta (Menta x piperita L.)

Otra adición a la Farmacopea Europea. La hoja de menta contiene un aceite esencial con propiedades adecuadas para el tratamiento de los gases: es espasmolítico, favorece la producción de bilis y ayuda a la expulsión de los gases. También contiene flavonoides y fenoles con similares propiedades digestivas. Pueden utilizarlo los adultos y niños mayores de 4 años.

 

Achicoria (Cichorium intybus L.)

La raíz de achicoria contiene fructooligosacáridos e inulina, así como productos que dan sabor amargo a las tisanas. La Agencia Europea del Medicamento aprueba el uso tradicional de esta raíz para los síntomas de flatulencia, digestión pesada y pérdida temporal de apetito.

 

 

Antes de arreglar tu problema digestivo con plantas…

 

Recuerda que natural no significa inocuo: por ejemplo, la alcaravea es rica en un componente llamado carvona  que en dosis altas puede resultar abortivo. Si tienes gases y decides tomar preparados a base de una o varias de estas plantas, consulta con tu farmacéutico de confianza por posibles contraindicaciones o precauciones que debas considerar al tomar un preparado a base de estas plantas.

 

 

Y lo más natural de todo es…

 

Lo más natural de todo es evitar la producción del gas, así no tendrás que tomar nada para que te ayude a eliminarlo. Ente las estrategias para evitar la producción de gas a nivel intestinal tienes:

  • Comer con tranquilidad: masticar bien y beber tranquilamente evita que tragues aire, aire que luego se expulsa como gas.
  • Evitar alimentos que facilitan la producción de gas: aunque depende mucho de factores individuales, hay alimentos que “dan más gas”. Entre ellos encontramos las coles de Bruselas, el brócoli, la lactosa, las patatas, los derivados del trigo, algunas frutas… si sufres de gases con frecuencia es buena idea que prestes atención a lo que has comido para identificar qué alimentos te van peor.
  • Evita la automedicación: hay ciertos medicamentos como laxantes, antibióticos, o antiinflamatorios que pueden favorecer la aparición de gas por diferentes mecanismos.