Vitaminas para niños. ¿Qué pueden tomar?

Antes de pensar en qué vitaminas para niños podemos dar a nuestros hijos, tenemos que tener en cuenta diferentes factores. El desarrollo adecuado de los niños está condicionado por un buen aporte de nutrientes, como:

  • Carbohidratos
  • Lípidos
  • Proteínas
  • Vitaminas
  • Minerales

 

Todas estas vitaminas y nutrientes tienen que estar presentes, y en las cantidades adecuadas. Es muy común ver en la farmacia a papis y mamis pidiendo vitaminas para sus hijos, para asegurar que no les falte ninguna vitamina, pero ¿Es siempre necesario?

 

¿Cómo podemos asegurar un buen aporte de vitaminas para nuestros hijos?

En primer lugar, una dieta adecuada asegura la buena nutrición de nuestros hijos. Pero, ¿a qué llamamos “dieta adecuada”? Pues eso variará según la edad del niño, pero por regla general, cuando hablamos de niños sanos que ya tienen edad para comer de todo, la clave está en una dieta variada.

Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, y que permitan acceso a todos los nutrientes necesarios es suficiente para cubrir las necesidades de un niño. Podemos concluir entonces que si un niño sin enfermedades previas, come bien, y se desarrolla bien, no necesitará vitaminas extra en su dieta.

El pediatra puede recomendar el uso de vitaminas cuando por algún motivo son necesarias, como la vitamina D en los niños que viven poco expuestos al sol, pero también suele aconsejar los cambios necesarios en la dieta y estilo de vida para que las vitaminas extra no sean necesarias durante mucho tiempo.

 

Mi hijo no come suficiente ¿Qué vitaminas puedo darle?

Una consulta muy común en la farmacia es “el niño no come lo suficiente ¿qué vitaminas puedo darle?”. Esta consulta tiene varias vertientes, pero la más normal suele ser: ¿No come lo suficiente según las tablas de crecimiento y desarrollo infantiles adecuadas a su edad, o según lo que los padres creen que debería estar comiendo?

Muchas veces tu niño come menos de lo que esperarías, pero si el niño se desarrolla bien (cosa que el pediatra valora en la consulta) no te preocupes, no le harán falta ni vitaminas ni productos para aumentar el apetito.

Ahora bien, si notas que el niño deja de comer de súbito, o pierde peso sin motivo aparente, ninguna de estas dos situaciones se arreglará solamente con un multivitamínico, por lo que te recomendamos que visites al pediatra. Si aún tienes dudas sobre la necesidad de vitaminas para tu hijo y decides complementar su dieta hasta que tenga consulta con su pediatra, es importarte darle productos adecuados para su edad.

Existen los problemas de salud derivados de la ingesta excesiva crónica de vitaminas, por lo que “más es mejor” no aplica aquí. Hay varias marcas en el mercado, y varían en su concentración y variedad de vitaminas. Comenta la situación en tu farmacia de confianza, que sabrán recomendarte un complemento vitamínico adecuado para tu hijo.

 

Vitaminas para bebés

Los que sí suelen recibir vitaminas en forma rutinaria son los bebés. En este momento hay dos vitaminas que se recomiendan de rutina en bebés desde el primer día:

  • Vitamina D: La Asociación Española de Pediatría recomendó en el año 2016 la suplementación con vitamina D desde el nacimiento.

 

Aunque la leche materna es suficiente durante los primeros meses de vida para cubrir las necesidades del bebé, debido a nuestro estilo actual de vida se ha visto que la leche materna puede no ser suficiente para aportar esta vitamina en particular.

La AEPED  (Asociación Española de Pediatría) recomienda, por regla general, la toma de 400 UI de vitamina D diaria desde el nacimiento y hasta que el niño cumpla el año. Sin embargo, el pediatra puede “personalizar” el tratamiento, porque las necesidades de vitamina D dependerán de la nutrición del niño y de la madre, la presencia de otras patologías en el niño, y la toma de medicamentos, entre otros factores, así que es posible que a dos niños diferentes se les recomiende tomar vitamina D durante diferentes cantidades de tiempo.

Consulta con el pediatra cualquier duda que tengas respecto al aporte de vitamina D recetado a tu hijo.

 

  • Vitamina K: La vitamina K es fundamental para una buena coagulación sanguínea.

 

Los recién nacidos tienen riesgo de presentar una enfermedad hemorrágica durante las primeras semanas debido a que no tienen reservas de vitamina K al nacer. No tienen microbiota que la sintetice, y demorarán un tiempo en recibir una cantidad adecuada de vitamina K a través de la leche materna. El médico te comentará la posibilidad de darle vitamina K al bebé antes del parto.

Estas dos vitaminas son las únicas que se dan rutinariamente a los bebés. La leche materna y la fórmula son suficientes durante los primeros meses, y si el niño se adapta bien a otros alimentos no habrá necesidad de darle vitaminas extra.

 

Ten en cuenta que…

Ten en cuenta que todo lo que hemos comentado arriba se aplica a niños sin enfermedades previas. Si un niño tiene problemas de malabsorción de nutrientes, o tiene problemas en su ritmo de crecimiento, o toma una medicación que dificulte la absorción de vitaminas, entonces sí que será necesario suplementar su dieta.

En estos casos es posible que necesite suplementación quizás con vitaminas, o quizás con productos que combinen más variedad de nutrientes. Será el pediatra el que recomiende qué y cuándo debe dársele al niño en estas situaciones.