Todos los veranos escuchamos lo mismo en la farmacia: “Si me protejo la piel con protección solar no me pondré morena” FALSO! Por supuesto que es posible coger color durante el verano protegiéndonos la piel con protección solar. Es más, es imprescindible para mantener buena salud en la piel, protegerse del sol por dentro y por fuera.

Entre los beneficios del sol para el organismo humano destacan los siguientes:

  • Mejora en la respuesta muscular.
  • Mejora la resistencia en pruebas de tolerancia.
  • Disminuye la presión sanguínea.
  • Incrementa la respuesta inmunológica.
  • Reduce la incidencia de infecciones respiratorias.
  • Baja el colesterol de la sangre.
  • Incrementa la hemoglobina de la sangre.
  • Mejora la capacidad de trabajo cardiovascular.
  • Estimula las terminaciones nerviosas.
  • Mejora la respiración, especialmente en asmáticos.
  • Promueve la síntesis de vitamina D para calcificar huesos.

En cuanto a los riesgos de una exposición prolongada y sin la protección adecuada a la radiación ultravioleta procedente del sol figuran los siguientes:

  • Aparición de eritemas. Se caracterizan por el enrojecimiento de la piel expuesta al sol y precede a la quemadura.
  • Quemaduras de primer y segundo grado.
  • Cáncer de piel y otros trastornos cutáneos.
  • Cataratas y otros trastornos de la vista.
  • Envejecimiento prematuro de la piel.
  • Inhibición del sistema inmunitario.

Protegerse correctamente del sol permitirá obtener todos los beneficios que aporta al organismo y, al mismo tiempo, evitar los riesgos derivados de una exposición prolongada a él.

Os damos unos consejos amenos y útiles que os ayudarán a lucir una piel deslumbrante.

  • Usa gafas de sol, sombreros, gorras y ropa adecuada. Evita la exposición solar en las horas centrales del día (12 a 16 horas).

  • Los fotoprotectores proporcionan un aumento del tiempo de tolerancia al sol, pero no anulan los efectos de la radiación ultravioleta totalmente. Debes aplicar el fotoprotector 30 minutos antes de la exposición solar. Tras cada baño o cada 2 horas debes renovar la aplicación del fotoprotector. Incluso aunque sea “water resistant”. Los lunares deben protegerse igual que el resto de la piel, ni más ni menos.

  • Extrema los cuidados durante las primeras exposiciones al aire libre para ir creando una protección natural frente a la radiación ultravioleta. No son aconsejables las sesiones de rayos UVA para ponerse moreno antes de verano, ya que el moreno “artificial” protege menos que el moreno “natural”. Si son de ayuda las cremas autobronceadoras y los nutricosméticos. Estos últimos contienen vitaminas C, E, D, antioxidantes y carotenos. Van a ayudar a proteger nuestra piel frente al sol y nos darán un bronceado más duradero.

  • La quemadura solar (enrojecimiento, escozor y dolor) aparece varias horas después de la exposición al sol. Por lo que evita pensar que no te has quemado porque aún no sientas ninguna molestia. Los días nublados seguimos recibiendo radiación ultravioleta del sol, por lo que debemos protegernos del sol también en esos días.

  • No te olvides de proteger especialmente cara, escote, cuello y manos. Cada año los dermatólogos vemos aumentar el número de consultas por los efectos del fotoenvejecimiento en estas zonas corporales.

  • En general, no es recomendable la exposición al sol en verano en niños menores de un año.
  • Si tu piel presenta manchas (melasma, léntigos) que han aparecido con el paso de los años, no es el mejor momento para empezar tratamientos que las eliminen: láser, IPL, peelings. En verano, procura protegerte del sol al máximo para no mancharte más. Evita también la depilación láser. Ya que existe un aumento de riesgo de quemaduras y aparición de nuevas manchas (hiperpigmentaciones postinflamatorias). En cambio, no existe contraindicación para realizar tratamientos con toxina botulínica o rellenos de ácido hialurónico.

Consúltanos sobre los productos para proteger tu piel y la de tu familia. ¡La prevención empieza ya!
Farmàcia Valero