Aromaterapia: ¿Qué es y cómo se utiliza?

¿Qué es la aromaterapia?

 

Los aceites esenciales son unos extractos muy específicos de plantas, muy aromáticos, obtenidos a través de la destilación por arrastre con vapor o del prensado de la parte de la planta que lo contiene. También se pueden extraer ciertos aceites aromáticos con solventes orgánicos, como el alcohol, o a través de gases como el dióxido de carbono. Se pueden obtener de hojas, frutos, o flores, y en su composición puede haber desde una molécula hasta cientos. Los aceites esenciales son muy volátiles, y es por eso que se pueden utilizar en perfumería, cosmética y aromaterapia.

 

La aromaterapia es una forma de cuidado de la salud que se basa en la utilización de los aceites esenciales. Hay dos posibles formas de definir la aromaterapia:

  • Hay quien habla de “aromaterapia” cuando se está utilizando un aceite esencial en forma terapéutica, tanto sea por via oral, tópica u oral
  • Hay quien habla de “aromaterapia” solamente cuando el aceite esencial se utiliza por vía inhalatoria, prefiriendo el término “fitoterapia” cuando se utilizan masajes o cápsulas

 

Historia y ciencia

 

El uso de la parte olorosa de las plantas no es nuevo: hay papiros medicinales provenientes del Antiguo Egipto en el que se describe cómo preparar productos medicinales con aceites esenciales. Los amuletos olorosos, las infusiones de plantas ricas en aceites esenciales, y el incienso, entre otros, tienen registrados usos medicinales en la Edad Media. Pero no fue hasta finales del siglo XX en el que se ha retomado con fuerza el uso de los aceites esenciales con propósitos medicinales, debido en parte a la búsqueda de productos de autocuidado que tengan menos efectos adversos que los que acompañan a los medicamentos de origen sintético.

 

Muchos aceites esenciales tienen un uso muy conocido, y propiedades bien definidas, mientras que otros tienen evidencia débil a favor de su uso. Una dificultad importante a la hora de demostrar las virtudes de los aceites esenciales es la casi imposibilidad de hacer un estudio clínico bien estructurado: ¿cómo esconderle a un paciente el olor o el sabor de un aceite esencial fuerte? ¿cómo hacer para que un paciente no se dé cuenta que está recibiendo un placebo, si la falta de aroma es evidente? Es por eso que hay un amplio abanico de mensajes en el mercado de la salud: hay quienes utilizan los aceites esenciales para usos puntuales bien definidos y más conocidos por su uso tradicional, como puede ser calmar un dolor de cabeza, hasta los que los utilizan de forma más “holística” pero sin una evidencia científica sólida atrás que respalde estos tratamientos.

 

¿Cómo puedo usar la aromaterapia?

 

Como sea que decidas utilizar los aceites esenciales recuerda que la aromaterapia mal utilizada puede causar efectos nocivos en la salud. Por ejemplo:

  • el aceite de bergamota sin desterpenar puede causar manchas en la piel
  • el alcanfor utilizado repetidamente en la piel de los niños puede absorberse en cantidades suficientes como para causar irritabilidad, náuseas, o vómitos
  • el aceite de salvia puede causar convulsiones si se utiliza durante tiempo prolongado por vía oral

 

Para utilizar los aceites esenciales en aromaterapia de forma segura te recomendamos:

  • Antes de utilizar un aceite esencial por primera vez haz una prueba de alergia, mezclando el aceite esencial con un aceite vegetal y aplicando la mezcla en la muñeca. Si no hay reacción en 48 horas, puedes utilizarlo
  • Aplícalos en la piel diluidos en un aceite vegetal. Almendras, albaricoque, borraja, coco u oliva son buenas opciones, dependiendo el uso que le quieras dar al aceite esencial podrás escoger uno u otro
  • Para inhalarlos utilízalos en agua caliente (no hirviendo) o en un difusor
  • Si los utilizas en compresas asegúrate de dispersarlos bien antes de humedecer la tela o gasa
  • Si durante su uso notas cualquier reacción que antes no te había pasado, suspende el uso del aceite esencial en cuestión
  • No los utilices por vía oral a menos que te lo indique un profesional cualificado

 

Y sobre todo recuerda que en la mayoría de los casos se utilizan como tratamiento complementario y no sustitutivo de terapias convencionales. Habla con tu médico antes de abandonar cualquier tratamiento prescrito.