Salud

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad en la que se produce una inflamación de las articulaciones que causa molestias, dolor e incluso deformación de algunas articulaciones. No debe confundirse con la artrosis: la artrosis es un proceso degenerativo, mientras que la artritis puede venir de varias fuentes y las lesiones son de tipo inflamatorio. En realidad no deberíamos hablar de la artritis porque hay varios tipos… te lo explicamos bien en este artículo.

¿Qué es la artritis?

La artritis, o más bien las artritis, son enfermedades de las articulaciones. Hay muchos tipos de artritis:

  • Artritis reumatoide. Es una enfermedad autoinmune que involucra a las articulaciones. Usualmente comienza con dolor articular en las manos que se expande a otras articulaciones con el paso del tiempo. También puede haber afectación extra-articular.
  • Artritis psoriásica. También es autoinmune, pero es una artritis que está asociada a un diagnóstico de psoriasis y no aparecen los auto-anticuerpos propios de la artritis reumatoide.
  • Artritis idiopática juvenil. Es una forma de artritis autoinmune que afecta a los menores de 16 años.
  • Artritis gotosa: también llamada “gota”, es una inflamación de las articulaciones que se produce cuando el ácido úrico sanguíneo se deposita en las articulaciones en forma de cristal sólido.
  • Artritis infecciosa: artritis debida a una infección cuando, por algún motivo, una bacteria se deposita en una articulación.
  • Artritis enteropáticas: artritis asociadas a o derivadas de problemas intestinales.

Sin embargo la mayoría de las veces, cuando se habla de “artritis” a secas, se habla de la artritis reumatoide. Es importante ver al médico si notas molestias articulares que antes no notabas: cuanto antes se diagnostique el origen de las molestias, antes se puede comenzar con el tratamiento y mejor calidad de vida se puede ganar en los años por venir.

¿Qué es la artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune que va destruyendo las articulaciones, limitando la calidad de vida de la persona que la sufre. Se calcula que afecta hasta al 1,6% de la población española. Se diferencia de otras formas de artritis por la presencia de anticuerpos característicos (factor reumatoide y anticuerpos anti-CCP) así como por otros resultados de laboratorio y por la forma en la que aparece y se desarrolla el dolor articular. Afecta más a las mujeres que a los hombres y, aunque se asocia a la gente mayor, también puede aparecer en adultos jóvenes.

¿Cómo se trata la artritis reumatoide?

El médico puede indicar tratamientos diferentes según el paciente a considerar, pero básicamente recurre a estos grupos de medicamentos:

  • Fármacos modificadores de la enfermedad convencionales. En este grupo entran la leflunomida, el metotrexato, o la hidroxicloroquina. Pueden retrasar el avance de la enfermedad, protegiendo articulaciones y otros tejidos del daño causado por el ataque del sistema inmune.
  • Fármacos modificadores de la enfermedad biológicos. Son otros medicamentos capaces de retrasar la enfermedad. Se llaman biológicos porque, a diferencia de los fármacos anteriores que se fabrican con “síntesis química convencional”, estos medicamentos son proteínas fabricadas por seres vivos. Por ejemplo:
    • El anakinra es una proteína fabricada por una bacteria E.coli modificada para tal fin.
    • El etanercept y el adalimumab son proteínas modificadas de origen humano fabricadas en células que originalmente provinieron de ovario de hámster chino.
  • Corticoides. Tienen actividad antiinflamatoria y, por lo tanto, son capaces de controlar los síntomas asociados a la artritis. También tienen una cierta capacidad de cambiar la evolución de la enfermedad. Suelen utilizarse una temporada para luego reducir la dosis poco a poco; mantenerlos un tiempo largo aumenta la posibilidad de sufrir efectos adversos.
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). En esta familia entran el ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco o etoricoxib. Por sus efectos adversos (ulceras gástricas, problemas cardiovasculares) solo pueden usarse puntualmente para controlar el dolor. No cambian la evolución de la enfermedad.
  • El médico suele iniciar el tratamiento con metotrexato, solo o en combinación si el paciente lo requiere (metotrexato+leflunomida, metotrexato+biológico). También puede recetar un biológico o leflunomida solos si el metotrexato no es adecuado para un paciente (contraindicaciones, efectos adversos no tolerados, etc.). Los corticoides y los AINEs acompañan para controlar el dolor, pero la base del tratamiento son los modificadores de la enfermedad.

¿Hay productos naturales útiles en casos de artritis?

Hay algunos productos naturales de utilidad en pacientes con artritis. No son tan efectivos como los fármacos modificadores de la enfermedad, pero su uso puede reducir la necesidad de emplear AINEs para controlar las molestias y el dolor. Entre estos productos encontramos:

  • Resina de Boswellia serrata. La resina de boswellia es rica en antiinflamatorios naturales que han demostrado utilidad en el tratamiento de enfermedades inflamatorias como la artritis.
  • Raíz de Harpagophytum procumbens. La raíz de harpagofito es útil para calmar el dolor de varias afecciones inflamatorias, incluidas las de origen reumático.
  • Aceite de Oenothera biennis. El aceite de onagra por vía oral, rico en ácidos grasos esenciales, ha demostrado su utilidad en muchas enfermedades inflamatorias (artritis incluida).
  • Corteza de Uncaria tormentosa. La corteza y otras partes externas de uña de gato han demostrado su utilidad en el tratamiento del dolor de la artritis reumatoide.

En ningún caso deben considerarse a estos productos como sustitutos de un tratamiento pautado por el médico. Si tienes dudas sobre cómo utilizarlos, o cómo combinarlos con tu medicación habitual, pide consejo en tu farmacia de confianza. Allí sabrán indicarte si estos productos son adecuados para ti y cómo deben usarse.

Medidas higiénico-dietéticas en caso de artritis reumatoide

Hay algunas medidas que se pueden tomar, además de utilizar los medicamentos que indica el médico, para ganar calidad de vida en caso de tener artritis reumatoide. Entre ellas incluimos:

  • Fisioterapia y ejercicio adecuado. Fortalecer los músculos que sostienen las articulaciones permite “descargar” la articulación lesionada, sintiendo menos dolor.
  • Aplicar calor. Si hay músculos tensionados alrededor de una articulación adolorida, el calor puede ayudar a relajarlos.
  • Aplicar frío. El frío en una articulación puede actuar como antiinflamatorio, calmando el dolor y la hinchazón. Combinado adecuadamente con el calor puede dar buenos resultados.
  • Vigilar el sobrepeso. Esto es particularmente importante en el caso de sufrir artrosis en las articulaciones de la parte inferior del cuerpo (cadera, rodillas, tobillo, pies). El peso corporal excesivo sobrecarga las articulaciones, limitando su funcionalidad.
  • Utilizar técnicas de relajación. La ciencia ha demostrado que algunas técnicas de relajación ayudan a sobrellevar mejor el dolor.

Los medicamentos hacen mucho por el paciente, pero estas pautas también hacen mucho para ganar calidad de vida. Entre medicamentos, fitoterapia y medidas adecuadas es posible controlar el dolor, ganar en movilidad y disfrutar intensamente de la vida.

facebook twitter linkedin