Bebé con culito irritado

¿Qué hacer si el bebé tiene el culito irritado?

 

La dermatitis del pañal es la inflamación que se produce en la piel de la zona genital y perianal de los niños. Es muy común en niños mientras usan pañales.  Se desconoce la incidencia exacta, pero diferentes investigaciones la sitúan entre el 7 y el 35% de los niños pequeños, con el máximo entre los seis y quince meses de edad.

 

Los síntomas del culito irritado son bastante notorios:

  • Zona de piel con brote de color rojo brillante.
  • Descamación de piel en la zona genital.
  • Granos, ampollas o lesiones con pus.
  • En casos más severos puede haber úlceras o llagas.

 

El patrón de rojez y de lesiones orienta hacia los factores que causan la dermatitis del pañal y hacia el tratamiento que necesita el niño. En la farmacia podremos ayudarte en los casos de culito irritado más sencillos, pero si aparecen úlceras, lesiones, o hay tanta molestia que el bebé lo pasa mal cuando orina o defeca, o aparece fiebre debes visitar al pediatra para que evalúe la situación.

 

¿Por qué se produce la irritación del culito del bebé?

 

La dermatitis del pañal es una tormenta perfecta donde se juntan varios factores. Para empezar, tenemos un pañal puesto durante horas que permite el contacto de la piel del bebé con los desechos corporales. La orina y la materia fecal tienen un pH diferente al de la piel, y el contacto prolongado hace que el pH de la piel del bebé se altere. La orina también mantiene la humedad de la zona y aporta moléculas con nitrógeno, que son metabolizadas por bacterias presentes en la materia fecal generando amoníaco, altamente irritante. Además, las enzimas digestivas de la materia fecal atacarán la piel delicada del bebé.

 

Los pañales en sí ya no son un problema porque son de muy buena calidad en esta época, pero la fricción del material con la piel, sobre todo si el pañal está sucio, favorecerá la aparición de irritación. El pañal cerrado retiene humedad en la zona, creando un ambiente favorable para el crecimiento de hongos que irritarán la piel. Y como si fuera poco, la piel del bebé es mucho más delicada que la de un adulto, con lo que es fácil que se irrite.

 

Hay momentos “clave” que facilitan aún más que aparezca un culito irritado. La diarrea, los mocos o la salivación excesiva que aparece durante la dentición son factores que favorecen la aparición de la dermatitis de pañal, porque la materia fecal cambia y es más irritante en estos casos.  La introducción de nuevos alimentos a medida que el niño crece también cambia la materia fecal, aumentando la posibilidad de irritación. Los antibióticos también pueden dar problemas, ya que además de causar diarrea cambian la flora bacteriana de la piel del bebé, favoreciendo el crecimiento del hongo Candida albicans, otra causa de dermatitis de pañal.

 

 

Para que no tenga el culito irritado…

 

El pañal debe cambiarse a medida que se ensucia. Tanto sea de tela como desechable es fundamental cambiar el pañal en cuanto esté sucio, sobre todo si el bebé ha defecado. Así, la zona estará seca y no se puede macerar. El pañal debe ajustarse para que no haya pérdidas, pero no tan fuertemente que roce la piel y la lastime. Si utilizas pañales de tela es mejor recubrir el pañal con un material transpirable, evitando el látex o caucho, para favorecer la ventilación y evitar la maceración. Pañales ajustados de forma que retengan sin lastimar y cambiados con frecuencia evitarán que aparezca un culito irritado.

 

La higiene de la zona se debe hacer con agua tibia y productos de higiene específicos para bebé, ya que los productos de adulto son irritantes para su delicada piel.

 

Algunos bebés tienen una muy buena piel y con un cambio de pañal frecuente y una correcta higiene tendrán suficiente para no irritarse nunca, pero otros necesitarán cuidados más específicos para no lesionarse. Los bebés de piel sensible se beneficiarán con pomadas protectoras o con pastas al agua, que son fórmulas líquidas en las que se suspende polvo de óxido de zinc. La combinación de la base de formulación con el polvo les confiere capacidad de barrera, aislando la piel del pañal húmedo y de la materia fecal. Se aplican con el culito limpio y seco en cada cambio de pañal. Dentro de nuestra línea te recomendamos ecovital piu Pasta a l’aigua, ya que además de llevar óxido de zinc formulado especialmente para no dejar rastro de color blanco, extracto de caléndula y ácidos grasos omega 3, 6 y 9, que favorecen la reparación y la hidratación de la piel.

 

El polvo de talco era un clásico hasta hace unos años, pero se ha visto que causa más problemas que soluciones. Por un lado, el polvo vuela y puede entrar en los pulmones del bebé, causando problemas por respirar un poquito todos los días o por respirar mucho en caso de vertido del frasco: la pasta al agua en cambio aporta protección sin que vuele nada. Por otro lado, se ha visto que el polvo puede entrar en pequeñas heridas, penetrando en la piel y causando una reacción de rechazo.  Esto no sucede con las pastas al agua, ya que el polvo suspendido en el líquido está bien suspendido en la pasta y ni vuela ni penetra en la piel del bebé, por lo que se lo considera una solución mucho más adecuada que el polvo de talco.

 

 

Y cuando el culito irritado ya ha aparecido…

 

Para empezar, es fundamental evitar la humedad, por lo que pediatras y farmacéuticos solemos recomendar secar el culito al aire, y si las condiciones lo permiten, llevarlo unos días sin pañal. La ausencia de pañal permitirá que el culito se repare mejor, ya que no habrá ni humedad ni fricción en la zona.

 

La higiene es mejor hacerla sólo con agua y productos de higiene infantil durante unos días, evitando las toallitas hasta la recuperación de la dermatitis del pañal. Es mejor no frotar la zona durante la higiene mientras haya irritación: la limpieza se debe hacer con delicadeza y secando a toquecitos con una toalla que haya sido lavada con detergente suave, bien aclarada y no haya sido tratada con suavizante. Cuando le pongas el pañal al bebé es importante poner pasta al agua cada vez hasta que la irritación desaparezca.

 

En los casos en los que hay rojez sin descamación ni síntomas de alarma la pasta al agua suele bastar, y no hará falta utilizar corticoides ni antibióticos. Es importante estar atento al aspecto del culito, ya que si se aplica la pasta al primer signo de irritación la reparación será rápida. Frente a la duda aplica pasta sin miedo, ya que las cremas para el culito de bebé están pensadas para ser utilizadas frecuentemente y no causan “sobredosis”; en cambio, si lo dejas estar hasta que la irritación sea más notoria puede que rápidamente se desarrolle una dermatitis de pañal muy molesta para el niño.

 

Si tienes dudas acércate a tu farmacia de confianza, que el farmacéutico sabrá aconsejarte para que el culito de tu bebé se cure rápidamente.