¿Cómo funciona la píldora del día después?

La píldora del día después es un método de anticoncepción de urgencia, es decir, se utiliza luego de una relación sexual cuando, por algún motivo, se considera que hay riesgo de un embarazo no deseado.

Cuando los espermatozoides ya se encuentran en el cuerpo de la mujer, uno de los últimos recursos anticonceptivos es evitar la ovulación: de esa manera, no habrá encuentro posible entre espermatozoides y óvulo, y no habrá posibilidad alguna de que se produzca una fecundación.

¿Cómo actúa?

La actuación de la píldora del día después está basada en su capacidad de bloquear el pico de una hormona llamada “hormona luteinizante” (LH), que se origina en la hipófisis (sistema nervioso) y es la responsable de “dar la orden de inicio” de la ovulación.

De esta manera, la ovulación se inhibe o retrasa, evitando que los espermatozoides se encuentren con un óvulo, y por lo tanto, no es posible la concepción.

¿Cuándo me la tengo que tomar?

Es importante tomar la píldora del día después lo más pronto posible, ya que, aunque se puede tomar hasta varios días después de la relación sexual de riesgo, una vez producida la ovulación, la pastilla no la puede anular, así que el riesgo de embarazo estará presente.

Por este motivo, contra más tiempo tardes en tomar la pastilla del día de después, la posibilidad de embarazo aumenta: cuanto más tiempo dejamos pasar, menos posibilidad tiene de frenar un embarazo.

¿Necesito receta para pedir la píldora del día después?

La píldora del día después no requiere receta, por lo que si crees que la necesitas puedes dirigirte directamente a la farmacia abierta más próxima para conseguirla.

¿Qué efectos tiene?

En este momento hay dos principios activos en el mercado español que se utilizan como anticoncepción de emergencia: el levonorgestrel y el acetato de ulipristal. Son muy parecidas pero tienen ligeras diferencias, por lo que las trataremos por separado.

Efectos de la píldora del día después: píldora de levonorgestrel

El levonorgestrel es la más antigua de las dos. Hace años se utilizaba una pauta de dos pastillas separadas entre sí 12 horas, pero actualmente se utiliza una dosis única de 1.5 mg de levonorgestrel.

Su mecanismo se basa en la inhibición o retraso de la ovuluación. El efecto de esta pastilla del día después, según ficha técnica, permite que se la utilice hasta 72 horas (3 días) después de la relación sexual, y puede tomarse en cualquier momento del ciclo menstrual.

Los efectos adversos más frecuentes son:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Mareos
  • Dolor en la zona pélvica
  • Tensión mamaria
  • Retraso de la menstruación
  • Sangrado intermenstrual

 

No está recomendada en caso de insuficiencia hepática grave, ni en mujeres con historia de embarazo ectópico o inflamación de trompas de Falopio (salpingitis).

Efectos de la píldora del día después: píldora de acetato de ulipristal

A diferencia del levonorgestrel, el acetato de ulipristal puede utilizarse hasta 120 horas (5 días) después de la relación sexual de riesgo. Su efecto anticonceptivo se basa en el retraso de la ovulación durante al menos 5 días, evitando la concepción.

Los efectos adversos de esta pastilla del día después son similares a los del levonorgestrel, aunque en ficha técnica aparecen listados con frecuencia baja y muy baja los trastornos de ánimo, acné, y trastornos del apetito, entre otros.

En estudios comparativos ha demostrado ser más eficaz que el levonorgestrel para prevenir embarazos durante las 72 horas, en que el levonorgestrel puede ser utilizado.

En principio se pueden utilizar cualquiera de las dos pastillas, pero hay casos en los que hay que decantarse necesariamente por una o por otra. Por ejemplo, el acetato de ulipristal no debe ser utilizado por las mujeres que ya utilizan anticonceptivos hormonales, porque baja la efectividad tanto de la anticoncepción de urgencia como de la anticoncepción habitual.

Es importante que confíes en tu farmacéutico a la hora de pedir la píldora del día después, ya que es un profesional altamente cualificado que te ayudará a escoger la mejor opción para ti.

La píldora del día después NO previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual

La píldora del día después no previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual, como sí podría hacerlo un preservativo, ni es tan eficaz evitando un embarazo no deseado como podría serlo una píldora diaria bien utilizada.

Si necesitas utilizar más de una pastilla en un período menstrual puedes utilizarla, pero habla luego con tu médico para asegurarte que escojas la mejor opción anticonceptiva para ti.

¿Cuáles son las razones por la que una mujer podría necesitar recurrir a la pastilla del día después?

  • Rotura del preservativo.
  • Olvidos de tomas de pastillas anticonceptivas de uso regular que causen su fallo
  • Despegue del parche anticonceptivo.
  • Relación sexual consentida en la que no se utilizó ningún tipo de anticonceptivo.
  • Sospecha de falla del método anticonceptivo habitual por cualquier otra razón: mal uso del preservativo, diarrea o vómitos al tomar la anticonceptiva regular, etc.

Es importante recordar que este método sólo debe utilizarse en caso de emergencia, y no como un método habitual.

¿Se considera abortiva?

Un tema que preocupa a muchas mujeres es el efecto de la píldora del día después una vez que haya habido fecundación, es decir, su posible efecto abortivo.

Los científicos que defienden que el efecto de la píldora del día después no es abortivo lo hacen recurriendo a los fallos de este método: si fuera abortivo no fallaría jamás, pero como sí se producen embarazos aun tomándola, no puede ser abortiva.

Los que defienden que es abortiva lo hacen reforzados por evidencia de que el endometrio, el recubrimiento uterino que soporta la vida en sus inicios, puede verse inestabilizado según el momento en el que se haya tomado la pastilla, y podría coincidir que una fecundación no encontrara tejido uterino sano para implantarse, perdiéndose así una nueva vida.

Es un debate en el que la evidencia científica encontrada hasta el momento indica que no hay efecto abortivo, pero desde la posición pro-vida se reclama una seguridad absoluta y mejor que la que se ofrece hoy, por lo que cada usuaria debe elegir si la utiliza o no de acuerdo a sus convicciones y necesidades.