Complementos alimentarios para las articulaciones

Con el paso del tiempo nuestras articulaciones no son las mismas. Los cambios en nuestras articulaciones pueden traer aparejados molestias y deterioro de la calidad de vida que podrían ralentizarse a través de, por ejemplo, el uso de complementos alimentarios para las articulaciones. ¿De qué están hechos estos complementos? ¿Qué beneficios aporta cada activo que vemos en sus fórmulas? Si quieres saber las respuestas a estas preguntas, continúa leyendo…

 

 

¿Por qué puede resultar beneficioso el uso de complementos alimentarios para las articulaciones?

 

Porque las molestias articulares rara vez se curan. Dependiendo lo que aqueje a tu articulación quizás pueda operarse o tratarse con medicamentos, pero lo usual es que muchas molestias hayan llegado para quedarse. Hacer ejercicio adaptado a tus posibilidades, mantener un peso saludable y utilizar complementos para ayudarte a controlar los síntomas son acciones que te ayudarán a tener una mejor calidad de vida.

 

 

¿Qué sustancias son útiles para la salud articular?

 

Los principios activos que tienen evidencia a favor de su uso para mejorar la salud articular son:

  • Glucosamina. Es uno de los más utilizados por los pacientes que sufren artrosis. El mecanismo de acción no es del todo conocido, pero se considera que evita la degradación del cartílago, controlando así el dolor.
  • Condroitina. Es otro de los más populares para la salud articular, aunque menos que la glucosamina. La condroitina es una molécula que nuestro cuerpo usa en la estructura articular. Tanto la utilidad de la glucosamina como la del condroitin sulfato (forma utilizada de la condroitina) están un poco en entredicho, pero se sospecha que a veces funcionan y a veces no debido a que la diferente calidad de los productos que hay en el mercado dan diferentes resultados.
  • Ácido hialurónico. Sí, es la misma molécula que aparece mencionada en las cremas hidratantes. Es sintetizado por el cartílago para ser parte del líquido que baña las articulaciones. El uso directo es a través de una inyección, pero los ensayos clínicos han mostrado resultados promisorios cuando se usa por vía oral.
  • Bambú. El extracto de bambú es muy rico en silicio orgánico, que participa en la generación del colágeno y tejido óseo.
  • Colágeno hidrolizado. El colágeno es una molécula compleja, que se hidroliza para “romperla” en trozos más pequeños que nuestro cuerpo puede absorber con más facilidad. Su uso ayuda a disminuir el dolor articular, probablemente por depósito en el cartílago.
  • Cúrcuma. El extracto de cúrcuma contiene una molécula llamada curcumina que pose actividad antiinflamatoria. Muchas veces se la acompaña de extracto de pimienta para mejorar su biodisponibilidad.
  • Harpagofito. El harpagofito o uña de gato es una planta rica en compuestos que evitan la degradación del cartílago.   
  • Insaponificables de soja y aguacate. Los insaponificables son una parte muy específica de los extractos de soja y aguacate, dos plantas muy ricas en aceites vegetales. Esta mezcla de moléculas facilita el buen desarrollo de los cartílagos y tiene propiedades antiinflamatorias.
  • Metilsulfonilmetano, o MSM. Es una molécula que ralentiza la degeneración del cartílago.
  • Minerales. Varios ensayos han relacionado el magnesio, el manganeso, el cobre o el zinc con la salud articular.

Aunque parezcan efectos similares, los mecanismos bioquímicos por los que cada producto hace cada efecto específico cambian en cada caso. Así, hay quien vende las moléculas por separado, para asegurar el efecto total de cada una, y hay quien comercializa combinaciones, para que tengas un poco de todo lo bueno en el mismo sobre. Dentro de esta última categoría está nuestro producto ecovital Compleat Articulacions, que en una sola cápsula tiene glucosamina, condroitina, bambú, cúrcuma, manganeso y zinc.

 

 

¿Cuál de todos los productos que existen me irá mejor?

 

Bien, eso depende de varias cosas. Para empezar, del tipo de problema articular, ya que algunos responderán bien a estos suplementos, pero otros no. También hay que considerar tus alergias, tu tolerancia a cada producto, tus otras patologías, o incluso tus preferencias personales. Por ejemplo, si no toleras el sabor de los sobres, será mejor que utilices un producto en cápsulas. O si eres diabético será mejor que utilices un producto sin azúcar, porque los sobres que usan el azúcar para saborizar o vehiculizar el producto no te servirán. Tu farmacéutico de confianza te ayudará a decidir si un complemento para las articulaciones puede resultarte de utilidad.