Diabetes tipo II

 

Antes se la llamaba “diabetes NO insulino-dependiente” debido a que el tratamiento se suele comenzar con medicamentos por vía oral, en vez de la insulina que se utiliza en la diabetes tipo I. Se la llama también diabetes del adulto porque suele aparecer en gente mayor de 45 años. El mecanismo subyacente es una resistencia a la insulina que impide a las células de cuerpo utilizar correctamente la glucosa, causando una hiperglicemia. Es la forma más frecuente de diabetes, siendo el 90-95% de todos los casos de diabetes.

 

Síntomas de la diabetes tipo II

 

La diabetes tipo II presenta síntomas similares a los de la diabetes tipo I al inicio, pero es más lenta en su desarrollo. Hay estudios que muestran que en los países desarrollados hay un porcentaje de alrededor de 20-45% de diabéticos tipo II que padecen la enfermedad, pero aún no lo saben, debido a la lentitud del inicio de la enfermedad.

Entre los síntomas que pueden indicar que una persona padece diabetes tipo II se cuentan:

  • Polidipsia, polifagia y poliuria, pero menos intensa que en la diabetes tipo I.
  • Visión borrosa.
  • Hormigueo en pies o manos.
  • Cansancio.
  • Mala cicatrización de heridas.

 

Factores de riesgo de la diabetes tipo II

 

La diabetes tipo II puede prevenirse, o al menos se puede retrasar varios años su aparición. Los factores de riesgo modificables para la diabetes tipo II son:

  • Obesidad: perder un 10% del peso corporal en pacientes con sobrepeso u obesidad disminuyen a la mitad el riesgo de desarrollar diabetes tipo II.
  • Sedentarismo: 30 minutos diarios de una buena caminata disminuyen el riesgo de diabetes casi una tercera parte.
  • Otros: el tabaquismo, el estrés, y las alteraciones en el sueño (por dormir mucho o poco) aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo II.

 

Tratamiento de la diabetes tipo II

 

El objetivo del tratamiento de la diabetes tipo II es controlar la glicemia para disminuir las consecuencias de la diabetes. El control se hace a través de medidas rutinarias de la glicemia y de medidas periódicas de un parámetro llamado hemoglobina glicosilada. Los controles de glicemia hablan del control a corto plazo de la glucosa, mientras que la hemoglobina glicosilada hace referencia al buen control de la glicemia a largo plazo.

 

Si el médico te diagnostica diabetes tipo II te recomendará pautas para mejorar tu alimentación y realizar ejercicio físico adecuado para ti, y es posible que te recomiende uno o varios medicamentos. En muchos casos, dependiendo del estado de tu estado de salud al recibir el diagnóstico de diabetes, una buena nutrición y el ejercicio adecuado puede retrasar varios años el inicio de la medicación.

 

Los medicamentos que tenemos para tratar la diabetes tipo II son:

  • Los que aumentan la sensibilidad del cuerpo a la insulina:
    • las biguanidas, de los que se utiliza la
    • las tiazolidindionas, de las que se suelen recetar la
  • Los que aumentan la secreción de insulina a través de varios mecanismos diferentes. Entre los más recetados en nuestro medio hay:
    • Sulfonilureas (gliclazida, glibenclamida).
    • Metiglinidas (repaglinida).
    • Incretinomiméticos (linagliptina, sitagliptina, liraglutida).
  • Los que favorecen la eliminación de glucosa a través del riñón, llamados “inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2”: empagliflozina, canagliflozina, dapagliflozina.
  • Los que controlan la absorción de glucosa: en España se comercializa la acarbosa, pero ha caído en desuso.

 

La elección de los medicamentos depende de los valores iniciales de glicemia y hemoglobina glicada del paciente. Pueden combinarse hasta tres medicamentos de familia diferente, si aun así no se logra controlar la glicemia ni la hemoglobina glicosilada, no se añade el cuarto: en este punto se suele utilizar metformina con insulina.

La terapia farmacológica debe ir acompañada de una buena alimentación y ejercicio, porque es la forma de optimizar el resultado de los medicamentos y de disminuir los riesgos cardiovasculares asociados a la diabetes.

 

¿Qué pasa si la diabetes tipo II no se trata?

 

La diabetes tipo II puede disminuir la calidad de vida de una persona. Si no se toman los medicamentos como fueron recetados, o si no se controla la ingesta de carbohidratos como es debido, la hiperglicemia volverá y se mantendrá en el tiempo, con lo que aparecerán las consecuencias de la diabetes. La diabetes descontrolada es una causa importante de pérdida de dientes, ceguera, amputaciones, problemas cardiovasculares y fallo renal, pero de esto hablaremos en otro post.

 

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