Dolor de rodilla

El dolor de rodilla es una fuente de consultas frecuentes en la oficina de farmacia. No es una enfermedad en sí misma, sino que el dolor de rodilla es un síntoma que puede aparecer por diferentes causas. Es importante tener una idea del origen del dolor de rodilla, pues la recomendación que haremos en la oficina de farmacia variará en diferentes casos.

 

Causas del dolor de rodilla

 

Las causas del dolor de rodilla son muchas y muy variadas, desde lesiones deportivas y caídas hasta enfermedades crónicas como la artrosis, la artritis o la gota. El dolor de rodilla requiere tratamiento para que no se pierda la calidad de vida del paciente con dolor. En principio, podemos diferenciar dos grandes casos que tratamos en la oficina de farmacia:

  • Lesión reciente: aquí podemos clasificar los casos de caídas, lesiones deportivas, golpes, etc. que usualmente vemos al iniciarse la molestia o el dolor.
  • Enfermedades crónicas: podemos meter aquí casos de enfermedades como artrosis, artritis, o desgaste articular que el paciente ya sabe que padece pero que, por un motivo u otro, empieza a molestar o a doler más de lo usual, y el paciente consulta primero en la farmacia.

El dolor más severo como el derivado de fracturas o cáncer de huesos no se trata en la oficina de farmacia, pues el dolor severo debe ser siempre valorado por un médico. En la farmacia podremos dar un poco de alivio al dolor de rodilla, pero es importante que se diagnostique bien la causa y se instaure el tratamiento correcto tanto del dolor como de la razón que lo causó.

 

¿Cuándo ver al médico por un dolor de rodilla?

 

Hay algunos casos de dolor de rodilla en los que es importante consultar a un médico:

  • El dolor es intenso y no te permite estar de pie, caminar, o soportar peso.
  • Hay problemas de movilidad con la rodilla. Por ejemplo: no puedes flexionarla, hace ruido, se bloquea, se dobla demasiado, u otros movimientos que no son usuales en ti.
  • La zona de alrededor de la rodilla está enrojecida, inflamada o claramente deforme.
  • Tienes dolor localizado en la rodilla junto con fiebre.
  • Cuando el dolor parece ligero o sencillo, pero no remite luego de tres días de tratamiento.

 

Dolor de rodilla: primeros auxilios en la oficina de farmacia

 

Los dos grandes casos que vemos se tratan de maneras bien distintas:

 

Dolor de rodilla: dolores agudos

 

Las lesiones tipo deportivas o golpes ligeros suelen tratarse al principio con frío y analgésicos como el ibuprofeno o el paracetamol. El frío no debe aplicarse con un hielo puesto directamente sobre la piel, ya que puedes hacerte una quemadura por frío. Es mejor utilizar bolsas de hielo (como las de agua caliente pero diseñadas para contener hielo) o una bolsa de gel frío que se congela y se aplica en la articulación a través de una tela, o incluso un spray de frío. Al principio puedes aplicar frío durante quince minutos a cada hora, pero luego puedes reducirlo a 4 veces al día aproximadamente.

 

No hace falta utilizar un analgésico potente en este momento: si paracetamol e ibuprofeno junto con el frío no tratan el dolor de rodilla es importante ver al médico. También es bueno utilizar compresión como la que puede aportar una rodillera o un vendaje para evitar la inflamación y dar soporte a la rodilla. Si no sabes vendar correctamente es mejor utilizar una rodillera: la compresión que hace un vendaje mal aplicado puede causar aún más problemas. Como tratamiento complementario puedes utilizar una crema con antiinflamatorios o con árnica, que ayudarán a controlar la inflamación y el dolor por vía tópica.

 

¿Y después de la lesión?

 

El reposo es importante al inicio de la lesión, para que la rodilla pueda recuperarse. Durante unos días es importante no sobrecargar la articulación para que no aumente la inflamación, y cuando mejore es importante cuidar la rodilla, aunque hayas vuelto a hacer vida normal: calienta siempre antes de hacer ejercicio y evita hacer ejercicios que tengan un impacto fuerte sobre la rodilla como las clases de step, levantar pesas o correr en pendiente.

 

Recuerda que estos consejos son válidos en los casos en que la recuperación es clara y notoria durante los primeros días: si el dolor no baja, si han pasado tres días y no hay mejoría, o si empeora aún con frío y tratamiento, consulta con el médico.

 

Dolor de rodilla: dolores crónicos

 

El dolor de rodilla crónico es más complejo de tratar, ya que tiene un impacto importante en la vida del paciente y los medicamentos que tratan el dolor no siempre pueden utilizarse durante tiempos largos. Lo primero y principal es tratar la enfermedad que lo causa. Si es lupus, el médico ajustará la medicación para tratar el brote y para que luego no se repita. En caso de gota, dará medicamentos para evitar que se eleven los valores de ácido úrico en sangre. Si es artrosis avanzada, puede haber necesidad de cirugía, etc. Una vez estabilizada la enfermedad, según el dolor que haya, se instaurará un tratamiento con analgésicos.

 

El primer medicamento que un médico suele considerar para utilizar durante tiempos mayores a un par de semanas es el paracetamol, porque controla bastante bien el dolor y porque es el analgésico que mejor tolera el cuerpo durante largo tiempo. Las dosis recomendadas suelen ser de dos o tres gramos diarios, dependiendo de la situación del paciente. En cambio, cuando se utiliza el ibuprofeno a largo plazo aparecen problemas en el estómago, en los riñones, y sube la tensión, entre otras posibles complicaciones. Además, el ibuprofeno no puede combinarse con una larga serie de medicamentos, por lo que se receta puntualmente para rescatar un dolor de rodilla pero no para tratarlo a largo plazo. Existen otros analgésicos como los coxibs o los opioides, pero también tienen sus problemas, por lo que en el tratamiento de dolor crónico de rodilla cogerá mucha importancia el estilo de vida y los complementos alimenticios adecuados.

 

¿Cómo puedo mejorar mi condición?

 

Para comenzar, es fundamental que un paciente con dolor de rodilla crónico tenga un peso corporal adecuado. El sobrepeso recarga las rodillas y dificulta su función, por lo que si sufres dolor de rodilla y tienes sobrepeso es importante que bajes de peso. Si tienes dudas sobre cuál es tu mejor opción, porque el dolor es intenso o tienes otros problemas de salud, habla con tu médico de cabecera, con tu fisio de confianza, y con un nutricionista, que seguramente podrán recomendarte soluciones que se adapten a tu situación.

 

El ejercicio adecuado a tus posibilidades también jugará un papel importante en el control del dolor de rodilla. Cuanto más logres fortificar la musculatura que rodea la rodilla y la del resto de tu cuerpo más podrás descargar a la rodilla lesionada, ganando en libertad de movimientos sin dolor y en calidad de vida. Dependiendo del problema de salud que tengas podrás caminar en llano, hacer natación o algún otro ejercicio suave. Consulta con tu médico o tu fisioterapeuta para saber qué es lo que puedes hacer, y qué ejercicios debes evitar. Habrá días de más dolor, en los que tendrás que reposar, y habrá días que estarás mejor, y son éstos los que debes aprovechar para moverte en la medida de tus posibilidades. Así, no solamente ganarás calidad de vida, sino que evitarás abusar de los analgésicos.

 

En los casos en los que el dolor de rodilla está causado por desgaste articular, como el que se ve en la artrosis o el ejercicio físico intenso, existen complementos alimentarios que pueden ayudar a controlar el dolor y las molestias. Hay muchas marcas en el mercado, pero una combinación especialmente interesante la podrás encontrar en nuestras cápsulas ecovital compleat Articulaciones. Este producto está basado en productos naturales y minerales que estimulan la síntesis de moléculas que componen la articulación, favoreciendo la recuperación articular y el alivio de las molestias. Pueden utilizarlo las personas que ya presentan dolor y las que quieren prevenir un desgaste prematuro. Consulta a tu farmacéutico de confianza si crees que este producto puede ser bueno para ti.

 

Un consejo…

 

Finalmente queremos comentarte que, como farmacéuticos, podemos ayudarte a orientar un tratamiento inicial del dolor de rodilla para calmar el dolor, pero es fundamental diagnosticar el problema que causó el dolor de rodilla para tratarlo correctamente. Nuestros consejos pueden ayudarte a calmar o controlar el dolor, pero no dejes de consultar con el médico si el dolor no remite en unos días.