Enfermedad boca, mano y pié. ¿Qué es y cómo se trata?

 

La enfermedad de manos, pies y boca se presenta sobre todo en niños entre 1 y 3 años de edad. Se dan casos a lo largo de todo el año, pero aumentan en primavera y en verano. Está causada por más de un tipo de virus: el coxsackievirus A16 es el más frecuente, pero también lo causan algunos enterovirus. La forma típica de la enfermedad comienza con fiebre, malestar general, y a las 24-48 horas aparecen lesiones y dolor en las áreas afectadas. En las manos las lesiones comienzan como manchas rojas que luego evolucionan a vesículas, y en la boca son lesiones rojizas similares a ampollas. No hay picor, pero sí dolor, que puede llegar a ser lo suficientemente intenso para que el niño no quiera comer y esté de humor irritable.

 

¿Cómo se trata la enfermedad de manos pies y boca?

 

El diagnóstico es clínico: el médico observa el tipo de lesiones, la localización, y los síntomas para diagnosticar esta enfermedad. El tratamiento es sintomático, ya que la enfermedad usualmente se resuelve por sí sola. Para tratar la enfermedad manos pies y boca se puede utilizar:

  • Paracetamol para bajar la fiebre
  • Ibuprofeno para el dolor
  • Geles locales para aliviar el dolor en la boca
  • Si el niño es mayor, podrá utilizar un colutorio para calmar el dolor bucal
  • Crema reparadora para las lesiones de mano o pie

 

Algunas medidas dietéticas básicas pueden ser: chupar alimentos o bebidas frías, comer comida blanda, y evitar alimentos ácidos, picantes o muy salados. Es fundamental que el niño no deje de beber líquidos.

Los síntomas suelen durar 3-6 días, pero deben remitir con el paso de los días. El dolor debe bajar, la fiebre irse, y las ampollas cerrar. Si en un par de días de tratamiento no se nota mejoría se debe consultar al médico, ya que algunos casos muy raros pueden evolucionar meningitis viral o encefalitis. También es importante consultar con el médico si el niño se niega a beber o comer

 

¿Cómo se previene el contagio de la enfermedad boca mano pie?

 

La enfermedad se contagia a través de contacto directo con partículas de saliva, secreciones de ampollas o materia fecal. Los cuidados de higiene básica ayudarán a evitar la propagación de la enfermedad, como puede ser:

  • Lavarse las manos, sobre todo luego de cambiar los pañales.
  • Cubrirse la boca al estornudar.
  • Lavar bien utensilios de cocina.
  • Evitar el contacto con otras personas mientras duren los síntomas.
  • Extremar los cuidados luego de pasar la enfermedad durante al menos unas semanas ya que, aunque los síntomas hayan pasado, el cuerpo todavía libera partículas virales.

 

Como todas estas medidas son difíciles de observar en las clases de niños pequeños, es muy frecuente que los niños que van a guardería se contagien de la enfermedad boca mano y pie. No hay vacuna para esta enfermedad, ya que son muchos los virus que la causan, y la variedad dificulta el desarrollo de una vacuna efectiva. La exposición a más de un virus a lo largo de la época de guardería ayuda a desarrollar la inmunidad del niño, por lo que a mayores edades es más raro ver brotes de esta enfermedad.

 

Como la enfermedad comienza con fiebre y malestar general, es usual que el primer tratamiento para el niño comience en casa y en la farmacia. Pero si la fiebre no remite en un par de días, el niño no come, o su estado general decae, es importante visitar al pediatra.