Gases: ¿Qué remedios tengo?

 

Los gases consisten en la eliminación de aire por el ano mediante ventosidades. Estos gases se generan durante el procesamiento de los alimentos, y cuando generan distensión abdominal el cuerpo los expele por el ano para bajar esa distensión. Una frecuencia de expulsión de entre 5-15 veces al día se considera normal.  Es más un problema social que de salud y se resuelve haciendo pequeños ajustes en la dieta, pero bajo ciertas condiciones es posible que sea un problema y que debas visitar al médico. La prevalencia de los gases es de un 10-20% de la población.

 

Causas de los gases

 

El aire que expulsamos proviene de dos fuentes posibles. La primera es aire que se traga al digerir, que hace el paseo completo desde la boca hasta el ano. La segunda es la digestión de los alimentos, que a veces degrada moléculas sólidas o líquidas a una forma gaseosa. Usualmente el gas corporal no tiene olor y apenas nos damos cuenta que el gas se elimina, pero cuando hay presencia de gases azufrados se siente ese olor tan particular.

 

La mayoría de las veces hay causas muy simples detrás de un caso puntual de gases:

  • Ingestión rápida de los alimentos que lleva a que traguemos un exceso de aire.
  • Estrés que altera la motilidad intestinal, favoreciendo una mala digestión de los alimentos.
  • Consumo de alimentos flatulentos como los lácteos, ciertos vegetales, legumbres y bollería industrial.
  • Toma de medicamentos que pueden producir gases: ciertos antibióticos, laxantes, antiinflamatorios y otros medicamentos pueden causar gases.

 

Pero los gases continuados en el tiempo pueden estar alertando de un problema de salud, como el colon irritable, intolerancia a la lactosa, infestación por parásitos, enfermedad celíaca o problemas digestivos de otra naturaleza.

 

Gases en bebés

 

En el caso de los bebés, los gases se deben a la inmadurez de su sistema digestivo o a la ingesta de aire excesiva. La ingesta de aire excesiva aparece cuando el bebé succiona leche o biberón con muchas ansias. También ingiere aire cuando hay una manipulación inadecuada del biberón, por ejemplo:

  • Sacudir el biberón con violencia cuando se prepara el alimento. Sacudir el biberón con demasiada energía y durante un tiempo largo asegura que no haya grumos, pero también queda aire atrapado en el líquido que el bebé luego traga y expulsa en forma de gases. La espuma que ves en la leche es aire atrapado, y aunque el bebé no se trague las burbujas más grandes, existen muchas microburbujitas en el líquido que sí ingerirá. Es mejor sacudir el biberón con delicadeza y haciendo movimientos rotatorios, de manera que la leche no dé tumbos y no incorpore aire.
  • Perforar la tetina para que salga más líquido. Los orificios de las tetinas tienen diferentes diámetros, de manera de permitir el pasaje de más o menos alimento. Es posible que el niño necesite un orificio mayor antes de que la tetina esté “gastada”, pero si intentas aprovecharla perforando el agujero te cargarás el diseño por el cual la tetina no deja pasar aire al niño, favoreciendo la deglución de aire.

 

¿Cómo se pueden prevenir los gases?

 

La presencia de gases en el sistema digestivo se puede controlar eliminando las razones que lo causaron.

  • Haz varias comidas al día, no sólo unas pocas muy separadas en el tiempo.
  • Come relajadamente, evitando las prisas que te llevan a ingerir aire.
  • Evita alimentos flatulentos como las habas, las coles de bruselas, el repollo, la coliflor, los guisantes y todos los alimentos que logres identificar que te causan una digestión pesada.
  • Evita mascar chicle, tomar caramelos, chupa chups, bebidas gasificadas, o cualquier otro producto que favorezca la deglución de aire.
  • Si llevas dentadura postiza asegúrate que está bien ajustada, ya que llevar la dentadura sin ajustar favorece la deglución de aire.
  • Si sospechas que hay algún medicamento causando tus gases puedes confirmarlo leyendo el prospecto, pero no dejes de tomarlo sin consultarlo con tu médico.

 

Tratamiento de los gases

 

Los gases puedes aliviarlo, además de atacando sus causas, con los siguientes medicamentos:

  • Siliconas: la simeticona y la dimeticona son capaces de disgregar los gases en el interior del intestino disolviéndolos en el líquido que tiene alrededor. Existen presentaciones comerciales para bebés, niños y adultos.
  • Adsorbentes: el más conocido es el carbón activado. Adsorbe gases en su superficie, disminuyendo los síntomas. No debe tomarse junto con otros medicamentos, ya que es capaz de adsorberlos e impedir su funcionamiento.
  • Existen plantas medicinales que pueden ayudarte con los gases. Algunos ejemplos son el hinojo, la melisa, la alcaravea, la achicoria o la menta, en presentaciones simples o compuestas. Hay opciones para bebés, niños y adultos.
  • Probióticos. En los casos de mala digestión, con el uso de antibióticos, o estreñimiento frecuente, los probióticos pueden ayudar a regularizar la digestión y minimizar la producción de gas.

 

¿Cuándo debo ver al médico?

 

Es importante ver al médico en estos casos de gases:

  • Dolor o hinchazón excesivos.
  • Frecuencia elevada (episodios más de dos veces a la semana).
  • Duración de diez días con o sin tratamiento.
  • Inmunosupresión.
  • Patología digestiva previa.

 

En función de los síntomas que tengas y tu estado de salud en general puede convenirte más una u otra opción. Tu farmacéutico de confianza te ayudará a escoger la mejor para ti.