Insomnio durante el embarazo

El insomnio durante el embarazo aparece sobre todo en el segundo y tercer trimestre debido a los cambios corporales: el mayor volumen, la pesadez de las piernas, la acidez, etc., son factores que complican la conciliación del sueño. Los medicamentos para dormir no son la primera opción durante el embarazo, así que ¿qué puedes hacer para resolver el insomnio en este caso? Aquí te lo contamos.

 

 

¿Por qué aparece el insomnio en el primer trimestre?

 

Cambios en el horario de sueño

 

Lo usual es que una embarazada esté más cansada durante el primer trimestre. La progesterona, una de las hormonas que sostiene el embarazo, hace que la futura mami se sienta más cansada en vez de insomne. El insomnio nocturno suele asociarse a cambios en el horario de sueño causados por la gestión de ese cansancio. En estos casos puedes:

  • Evitar las siestas largas. Las siestas largas facilitan los cambios de horario de sueño, es mejor hacer siestas cortas que te den energía pero no te dejen despierta de noche.
  • Hacer comidas ligeras, para evitar que al cansancio hormonal se le sume el “bajón digestivo” y necesites hacer una siesta larga.
  • Hacer algo de ejercicio apto para tu estado para mantener los niveles de energía altos durante el día.

 

Náuseas nocturnas

 

Lo conocido son las “náuseas matinales” del embarazo, pero también puedes sentirlas a lo largo del día o la noche. Cenar ligero un par de horas antes de ir a dormir suele ayudar, pero si esto no resuelve el problema consulta con tu médico para que te aconseje qué más puedes hacer. Dependiendo el caso, las primeras opciones de tratamiento suelen ser:

  • Productos naturales basados en jengibre (Zingiber officinale)
  • Medicamentos que incluyan doxilamina. En España se utiliza el Cariban®

La elección de uno u otro (o incluso de cosas más fuertes) puede depender de la intensidad de las náuseas y del riesgo de deshidratación que sufras (entre otros factores) por lo que es importante hablar con un profesional de la salud y no automedicarte para tratar las náuseas del embarazo.

 

Razones psicológicas

 

Cuando aparece el insomnio “puro y duro”, sin otros factores que influyan, suele ser por razones psicológicas: nervios por los cambios que vienen, miedo al aborto espontáneo, etc. En estos casos es importante hablar con profesionales de la salud para resolver las dudas que puedan aparecer: médico, farmacéutico, enfermera y matrona estarán a tu disposición para brindarte la información que necesitas. También es importante confiar en la pareja, familia y amigos para que te ayuden a llevar mejor la situación a medida que avanzas en el proceso de resolver tus dudas.

 

 

¿Qué pasa con el insomnio en el segundo y tercer trimestre?

 

Pasado el primer trimestre el cansancio suele desaparecer y el insomnio empieza a atacar de verdad, afianzándose cuanto más avanza el embarazo. La panza grande, las piernas pesadas, el reflujo, los movimientos del bebé, el dolor de espalda, la necesidad de orinar, y otras incomodidades varias del embarazo hacen que sea más difícil conciliar y mantener el sueño. La primera opción para ayudarte a dormir es recurrir a las medidas de higiene del sueño:

  • Busca una posición adecuada para dormir. En el caso del embarazo no se recomienda dormir boca arriba, ya que la presión del bebé sobre los órganos de la madre favorece la aparición de dolores de espalda, estreñimiento, hemorroides y otras molestias varias. Suele ser mejor dormir de costado.
  • Cenar temprano, ligero y sin picantes, para que al acostarse la comida ya no esté en el estómago y se minimicen la acidez y el reflujo.
  • Evitar las bebidas con cafeína luego de comer: el café, el té y los refrescos no sólo te mantienen despierta sino que tienen un cierto efecto diurético, con lo que puede que tengas que levantarte a orinar durante la noche y la calidad del sueño se vea afectada
  • Una ducha con agua a temperatura agradablemente caliente (tibia o calentita, no muy caliente) puede ayudarte con la relajación antes de dormir.
  • Vaso de leche caliente: un clásico. La evidencia científica no es tan sólida en este caso, pero puede ayudar.
  • Aprovecha las técnicas y ejercicios de relajación que se adaptan al cuerpo de la mujer embarazada, como las que enseñan en las clases preparto, para relajarte antes de dormir.
  • El ejercicio que hagas, hazlo a horas que la activación del ejercicio no te pille a la hora de dormir.
  • Si estás de baja, mantén horarios regulares aunque no trabajes, para facilitar la conciliación del sueño más o menos a la misma hora.

 

Y sobre todo….

 

No utilices productos naturales o medicamentos de venta libre sin hablar con tu médico o farmacéutico. “Natural” y “venta libre” no equivalen a “inocuo” ni a “apto para embarazadas”, por lo que las primeras medidas a aplicar son las de higiene de sueño. Si aún así tu insomnio no se resuelve e interfiere con tu rutina habla con tu farmacéutico, tu matrona o tu médico, que buscarán cómo ayudarte.