Medicamentos para dormir

Hay veces que quizá necesitamos de medicamentos para dormir para poder conciliar el sueño, pero, ¿por qué ocurre esto?

 

¿Qué es el insomnio?

 

El insomnio puede definirse como la insatisfacción respecto a nuestra cantidad o calidad de sueño, ya sea porque no podemos conciliar el sueño, porque nos despertamos varias veces en mitad de la noche, o porque nos despertamos antes de lo deseado sin poder volver a dormirnos. Si esta situación se prolonga en el tiempo puede impactar seriamente nuestra calidad de vida, por lo que es frecuente recibir en la farmacia consultas para arreglar el sueño y poder descansar bien otra vez.

 

Hay varios grupos de medicamentos que se pueden utilizar para ayudar a dormir, y su idoneidad dependerá del problema de sueño que se tenga, de la duración de la dificultad, y de su origen. Son una excelente ayuda para  mejorar la calidad de sueño, pero no son curativos: es importante resolver la situación o problema de salud que te está causando el insomnio, de manera de poder volver a dormir normalmente sin ayuda.

 

 

Plantas medicinales

 

Uno de los grandes grupos de medicamentos para dormir son los medicamentos basados en productos naturales. Es de las primeras opciones que ofrecemos en la farmacia, ya que suelen funcionar muy bien en problemas leves o moderados. Existen preparados de plantas individuales y preparados en combinación, por lo que dependiendo de las necesidades de la persona se puede escoger uno u otro. Entre las varias plantas que se utilizan para favorecer el descanso encontramos:

 

  • Valeriana: es muy buena sedante e inductora del sueño. Pueda ayudar cuando hay problemas para empezar a dormir, sobre todo por estrés o nervios ligeros. Su olor característico puede causar rechazo.
  • Amapola de California: tiene propiedades sedantes y ansiolíticas, por lo que es frecuente verla sola o en combinación con valeriana para ayudar a conciliar el sueño
  • Pasiflora: es muy buena en casos de irritabilidad o nerviosismo que llevan a insomnio.
  • Espino blanco: es bueno para mantener el sueño, sobre todo en casos de nerviosismos que añaden taquicardia a los síntomas
  • Lavanda: su aceite esencial es útil para casos de agitación, inquietud e insomnio

 

La melisa, la tila, y la manzanilla también son plantas utilizadas tradicionalmente para el insomnio, pero tienen menos estudios clínicos que respalden su efecto.

 

Es importante notar que “natural” no significa “libre de efectos adversos”. Aunque sean productos de origen natural pueden interaccionar con otras medicaciones: por ejemplo, estas plantas pueden potenciar el efecto de otros relajantes o tranquilizantes, complicando actividades diarias como la conducción de un coche. El espino blanco tiene además actividad sobre el corazón, por lo que si tomas digoxina no se recomienda combinarlos. Por eso es importante comentar con el farmacéutico si tomas algún medicamento más, de forma de resolver tu insomnio sin interferir con otros tratamientos.

 

 

Melatonina

 

La melatonina es un compuesto fabricado en más de un tejido corporal, y no solamente en la glándula pineal (sistema nervioso central) como se creía hasta hace poco. Su función es regular el ciclo natural del sueño. Cuando la luz baja en nuestro entorno el cuerpo interpreta que es hora de dormir, y la “señal de ir a dormir” la da la melatonina. Es por eso que la melatonina se utiliza en complementos o medicamentos para dormir en casos de insomnio por jet lag, por cambios de turnos laborales, o por cualquier otro motivo relacionado con insomnio por cambios de horario. También hay estudios que indican que la melatonina mejora la sensación de “haber dormido bien”.

 

Es posible encontrarla en farmacias españolas en comprimidos o en gotas. Cuando se la utiliza en comprimidos no supera la dosis de 1,95 mg por temas legales, aunque en otros países se encuentra como medicamentos en comprimidos de 5mg e incluso 10mg. También es frecuente encontrarla en combinación con plantas sedantes, de manera de potenciar los efectos de ambos productos.

 

La melatonina no está libre de interacciones con otros medicamentos: no conviene utilizarla con medicamentos para dormir más potentes, ya que puede causar más somnolencia, torpeza y lagunas de memoria durante el día.  Puede haber interacciones también con ciertas pastillas anticonceptivas, algunos inmunosupresores, o con medicamentos que evitan la agregación plaquetaria. Al igual que con las plantas, recuerda comentarle al farmacéutico qué medicamentos tomas, para saber si la melatonina es la mejor opción para ti.

 

 

Antihistamínicos

 

Hay algunos antihistamínicos que dan tanto, pero tanto sueño, que ya no se utilizan para la alergia sino que se utilizan como medicamentos para dormir. Es tanta la somnolencia que causan que se los considera una buena ayuda para inducir  y mantener el sueño. Son una buena solución para durante un tiempo corto, ya que el uso continuado de estos medicamentos pueden crear tolerancia, con lo que dejan de hacer efecto. Entre sus efectos adversos más frecuentes se cuenta la somnolencia diurna, que se puede controlar bajando la dosis.

 

Son medicamentos muy eficaces, pero las personas con glaucoma, problemas de próstata, o con problemas cardíacos no deben utilizarlos sin control o consejo médico.

 

 

Medicamentos para dormir de prescripción médica

 

Si ninguno de estos productos logran ayudarte existen medicamentos para dormir más potentes, pero requieren de prescripción médica. Son medicamentos que causan acostumbramiento, adicción, somnolencia diurna, e incluso amnesia, por lo que su uso debe ser controlado por un médico.

 

Como regla general te recomendamos no dejar pasar muchos días sin atacar el insomnio, tanto con medicamentos como con técnicas de higiene de sueño, para volver a descansar correctamente. Los medicamentos para dormir de venta libre te ayudarán a descansar hasta que pase la situación que causó el insomnio: un problema en casa, estrés en el trabajo, la política, o lo que sea que te tiene angustiado. Pero si ves que el insomnio no se pasa en un par de semanas consulta con un médico o con un terapeuta, de modo que tu problema de base no se enquiste ni se agrave.

 

¡Y que tengas un buen descanso!