¿Qué son los piojos?

La pediculosis (nombre oficial del “tener piojos”) es una parasitosis muy frecuente en toda la población, sobre todo en niños, ya que sus hábitos de juegos favorecen el contagio. Dependiendo de los estudios  que se han hecho en los distintos países se calcula que entre el 10 y el 40% de los niños en edad escolar pueden tienen piojos en un momento dado. Es una parasitosis de muy fácil contagio, pero por suerte hay cosas que puedes hacer para luchar contra ella.

 

 

¿Qué es un piojo exactamente?

 

Un piojo es un insecto hematófago (“que come sangre”) y es un ectoparásito del ser humano, es decir, un parásito que infesta en zonas corporales externas a niños y adultos. Existen dos variedades de piojos: Pediculus humanus var capitis y Pediculus humanus var corporis. Capitis” indica que está adaptado a vivir en la cabeza y “corporis” indica que está adaptado a vivir en el resto del cuerpo. La variedad “capitis” es la que más conocemos, ya que la variedad “corporis” es más propia de gente que vive en malas condiciones como las que se ven en situaciones de pobreza extrema, guerras o catástrofes naturales. Son insectos pequeños (menos de 5 mm) que tienen patas adaptadas a cogerse al pelo, no aptas para saltar, y no tienen alas, por lo que no pueden ni saltar ni volar.

Ninguna de estas dos infestaciones debe confundirse con la causada por Pthirius pubis (la “ladilla”) pues es una especie diferente y tiene una relación con el humano diferente a las del piojo.

 

 

¿Qué son las liendres?

 

Las liendres son la forma de reproducción del piojo, es decir, sus huevos. Se ven como una cosita muy pequeña, ovalada y de color blanco, que no se mueve cuando mueves el cabello o soplas suavemente la zona. Una hembra de piojo pone entre 3 y 5 liendres al día, y debe ponerlas cerca del cuero cabelludo para que la liendre esté a la temperatura óptima para su desarrollo. En climas más cálidos se han visto liendres a varios centímetros del cuero cabelludo, pero en nuestro clima alejarse a más de 5 mm del origen del cabello supone la muerte para la liendre.

Las liendres están fuertemente adheridas al cabello a través de un pegamento que secreta la hembra al ponerlos, de forma de mantener al huevo en su lugar durante los 6-10 días que durará la incubación. Cuando se produce la eclosión del huevo sale una ninfa de piojo, que demorará otros 8-10 días en ser un adulto completamente desarrollado e infectivo.

 

 

¿Cómo sé si alguien tiene piojos?

 

Los piojos tienen un tamaño los suficientemente grande como para verlos a simple vista. Las liendres, aunque pequeñas, son fáciles de ver, y se aglomeran sobre todo en la nuca y atrás de las orejas. El síntoma más importante de la pediculosis es el picor: si tu hijo/a se rasca continuamente la cabeza es posible que tenga piojos.

 

 

¿Qué puedes hacer si tú o tu hijo/a tenéis piojos?

 

Para empezar, es importante actuar con rapidez. Si dejamos pasar el tiempo los piojos se reproducirán, la cabeza picará aún más, y aumenta el riesgo de contagio a los compañeros de clase y a los familiares. El picor incluso puede llegar a ser tan importante que, de tanto rascarse, aparecen lesiones en el cuero cabelludo que dificultan la aplicación de los tratamientos. Hay varias opciones de tratamiento, y tu farmacéutico de confianza puede ayudarte a escoger la más adecuada en función de la edad del niño, la historia de repetición de infecciones, y tus propias preferencias.

 

Algunos trucos para tratar la pediculosis y que no vuelva a repetirse son:

  • Sigue las instrucciones del preparado antipiojos al pie de la letra. Si dice quince minutos, no son siete ni diez ni treinta minutos. El tiempo puesto en la caja es el que permite matar al piojo con comodidad sin causar molestias al paciente. Usarlo menos tiempo favorece el fallo del tratamiento y la aparición de resistencias a los productos utilizados. Si se recomienda repetir el tratamiento en unos días hazlo, si no, no es necesario.
  • Usualmente un solo producto es suficiente, pero si la infestación es muy grande considera utilizar loción más champú pediculicida.
  • El día que utilices el pediculicida cambia las sábanas, las toallas, la ropa de cama, etc. El lavado para matar piojos y liendres debe hacerse a más de 50ºC, y el planchado es un excelente complemento a este lavado. ¿Por qué es importante este paso? Porque si el paciente vuelve a dormir en la misma sábana en la que durmió antes del tratamiento puede volver a infestarse con piojos que hubieran caído de la cabeza a las telas, inutilizando el esfuerzo realizado.
  • Después de los tratamientos peina al paciente con una liendrera. Las liendreras son peines con púas muy juntas, y usualmente con relieve, que permiten enganchar a una liendre y sacarla del cabello por arrastre. Es difícil asegurar que el tratamiento ha matado a todas las liendres, por lo que se recomienda pasar la liendrera para retirar lo que no ha muerto. Una vez por día durante una semana es un buen tiempo para utilizar la liendrera.

 

 

¿Qué puedo hacer para prevenir el contagio de los piojos?

 

Para empezar, es importante recalcar que los piojos viven bien en las cabezas limpias, por lo que la pediculosis no es una enfermedad propia de la falta de higiene. La prevención del contagio no pasa por aumentar la higiene del cabello, sino por la toma de estas medidas:

  • Recoger bien el cabello de los adultos y de los niños expuestos. El cabello suelto favorece el contacto con los hombros o cabellos de otras personas que pueden tener pediculosis. El cabello corto evita los contactos y dificulta el contagio pero no lo vuelve imposible: la única forma de que un piojo no se acomode en una cabeza es afeitar el cráneo a cero, ya que viven en cabello largo, mediano y muy corto.
  • No compartir cosas de uso personal como gomas, cepillos, peines, o incluso bufandas y otras prendas que estén en contacto con el cabello.
  • Notificar al colegio si la infestación se produjo en un niño. Eso favorecerá que otros padres estén alertas, frenando el contagio rápidamente. Y si otros niños se tratan, será más difícil que tu hijo/a se recontagie después del tratamiento antipiojos.
  • Si te notifican que en el cole hay piojos, puedes pasarle la liendrera al niño cada día cuando vuelva del cole. No evitará que un piojo se le suba a la cabeza en el cole, pero sí puede permitir que lo pilles a tiempo y evites una infestación más severa.