Los polifenoles del té verde

Los polifenoles del té verde tienen fama de ser excelentes antioxidantes. Pero ¿qué es exactamente un polifenol? ¿Por qué son antioxidantes? ¿Qué utilidad tienen para nosotros y cómo se toman? Te explicamos qué es el té verde y la importancia de sus polifenoles para la salud en este artículo.

 

 

¿Qué es el té verde?

 

Las hojas de la planta Camellia sinensis soy muy versátiles. Cuando se dejan fermentar originan el té negro, una de las plantas más consumidas en infusión en todo el mundo. Durante la fermentación las hojas son sometidas a un ambiente controlado que estimula la actuación de unas enzimas llamadas polifenol oxidasas; estas enzimas generan cambios en los polifenoles naturalmente presentes en el té, alterando el sabor, olor y color del té y de sus infusiones. Pero si esas hojas se tratan para impedir que las polifenol oxidasas actúen se obtiene una droga vegetal que da una infusión de color verde y marcado sabor amargo: hemos obtenido té verde.

Existen diferentes variedades de té verde según la zona de cultivo y el procesado de la hoja. El matcha se ha  puesto muy de moda, pero si quieres probar un té verde de sabor diferente a los demás te invitamos a que pruebes nuestro ecovital Herbetes Té verde Chun Mee. La variedad Chun Mee da un té más ácido, menos dulce, y de aroma más intenso que otras variedades de té verde.

En cualquier caso, la Farmacopea Europea establece que el té verde debe contener un mínimo de 1.5% de cafeína y 8% de catequinas (un tipo de polifenol). ¿Cafeína? ¿No se llama teína en el té? Sí, es cafeína; la molécula es la misma que la del café, pero como está combinada con los taninos propios de las hojas de té, se bautizó ese complejo como “teína”. El té verde también es rico en minerales, pero éstos no tienen un mínimo establecido.

 

 

¿Qué son los polifenoles?

 

Los polifenoles son moléculas orgánicas complejas sintetizadas por las plantas a partir de moléculas más sencillas. Se caracterizan por presentar más de un grupo fenol en su estructura, de ahí el nombre (poli= griego para muchos). Sin entrar en detalles bioquímicos complejos, digamos que las plantas pueden partir de moléculas de pocos átomos (tres y cuatro carbonos, uno o dos oxígenos) que, reacción tras reacción, van generando moléculas grandes (llegando hasta a más de 60 carbonos). Hay una gran cantidad de polifenoles en la naturaleza, pues es un grupo muy grande que incluye moléculas tales como:

  • Taninos (dan sabor a los vinos).
  • Proantocianidinas (como las del arándono rojo, útiles en infecciones urinarias)
  • Isoflavonas (las de la soja se utilizan para aliviar los síntomas de la menopausia)
  • Las catequinas del té verde.
  • Flavonoides como los que dan color a la cáscara de la naranja y el limón.

 

Algunos son indispensables para las funciones fisiológicas vegetales. Otros participan en funciones de defensa ante situaciones de estrés y estímulos diversos. Cada uno participa en ciertas reacciones, pero por norma general son excelentes antioxidantes.

 

 

¿Por qué los polifenoles son antioxidantes?

 

Para responder esta pregunta tenemos que saber qué es la oxidación que queremos evitar. Varias reacciones químicas que se dan en nuestro organismo por nuestro propio metabolismo o tras la exposición a ciertos factores (luz solar, humo de tabaco, ciertas toxinas) generan radicales libres, es decir, moléculas con un electrón en una situación tan inestable que necesitan reaccionar con otra molécula para estabilizarse. Esta segunda molécula cambia su estructura (se oxida) y pierde sus propiedades originales en esta reacción. Cuando esto pasa sistemáticamente a lo largo de los años en moléculas importantes para nosotros (ADN, proteínas de la piel, membranas celulares, etc.) empiezan los problemas como el cáncer, el envejecimiento, y otros varios. Ahora bien, los polifenoles son moléculas grandes que tienen carbonos y oxígenos ordenados de tal manera que pueden reaccionar muy fácilmente con los radicales libres, estabilizándolos y protegiendo otras moléculas de la oxidación.

 

 

¿Qué propiedades tienen los polifenoles del té verde?

 

Los polifenoles del té verde son muchos: taninos, catequinas, teaflavinas, flavonoides y antocianidinas, pero las estrellas son las catequinas. Las catequinas tienen varias propiedades de interés para nosotros:

  • La acción conjunta de la cafeína y las catequinas prolongan la vida de la noradrenalina, una sustancia imprescindible para que se queme la grasa en los adipocitos; de aquí que el té verde tenga un cierto efecto termogénico que se aprovecha en dietas de adelgazamiento.
  • Diferentes catequinas y extractos de té verde se han ensayado en una variedad de modelos animales e in vitro, en células tumorales y líneas celulares establecidas, controlando procesos de importancia en el desarrollo de tumores (inhibieron proliferación celular y facilitaron la muerte celular).
  • Algunas catequinas han demostrado actividad antibacteriana in vitro.
  • Las enfermedades neurodegenerativas podrían beneficiarse de la actividad antioxidante de las catequinas, de acuerdo a algunos pequeños estudios.

 

El consumo de té verde estaría relacionado con la prevención de cánceres como el de pulmón, colon, esófago, intestino, riñón, páncreas o mama. Estudios en animales sugieren que el té verde baja la tensión, protegiendo contra problemas cardiovasculares. Incluso existe un medicamento basado en los polifenoles del té verde, el Veregen®: contiene un 10% de extracto de té verde y se utiliza para tratar verrugas genitales externas y perianales. Se desconoce el mecanismo exacto, pero parece que las sinecatequinas del té verde evitan la proliferación de queratinocitos (células de piel) gracias a su efecto antioxidante.

 

 

¿Cuánto té verde podemos tomar?

 

Si deseas beneficiarte de las propiedades del té verde puedes disfrutarlo a discreción, pero cuidado con la cafeína: dependiendo la concentración de la cafeína del té, hasta 5 tazas a lo largo de un día (puntualmente, no a lo largo de semanas) se considera una dosis diaria adecuada para no pasar de 300 mg de cafeína diarios.

  • Si quieres aprovecharte de la cafeína, haz una infusión durante un tiempo cortito, pues la cafeína sale con facilidad de la planta.
  • Si quieres los antioxidantes deja la planta en contacto con el agua un rato más, pues los antioxidantes demoran un poco más en salir.

 

Sobre todo, no exageres; no hace falta que tus dos litros de agua diarios sean de té verde. Existen casos reportados de hepatitis asociada al consumo excesivo de té verde, con y sin combinar con otros medicamentos. También hay reportados problemas de interacciones con varios medicamentos, así que recuerda: natural no significa inocuo, y si tienes alguna duda, tu farmacéutico podrá ayudarte a escoger la mejor forma de consumir té verde para ti.