Prevención de los problemas asociados a la diabetes

 

El exceso de azúcar en sangre tiene consecuencias importantes para nuestra salud, ya que el exceso de glucosa libre reacciona químicamente con los tejidos de nuestro cuerpo de formas no previstas en nuestro metabolismo normal. Estos cambios dificultan el funcionamiento adecuado de los tejidos afectados: aparecen entonces desde ligeras incomodidades a un gran impacto en la calidad de vida del paciente diabético. A continuación, comentamos algunas de las consecuencias de la glicemia alta, y qué cuidados hay que tener (además de dieta, ejercicio y medicación adecuados) para evitar que aparezcan.

 

Los diabéticos y el cuidado de la boca

 

La diabetes predispone a problemas en las encías y en los dientes. El exceso de azúcar favorece la generación de ácidos en la boca por parte de las bacterias que viven en mucosa y dientes, con lo que el riesgo de caries en los diabéticos es mayor que en lo no diabéticos. La gingivitis (inflamación de las encías) también aparece con más frecuencia en pacientes diabéticos, hasta tres veces más que en la población con glicemia normal. Hay estudios que relacionan una peor higiene dental con mayores gastos en medicación y con peores resultados de salud, por lo que la higiene dental es un punto a cuidar especialmente en los pacientes diabéticos.

 

La correcta higiene bucal debe contemplar al menos los siguientes cuidados:

  • Cepillado adecuado: escoge un cepillo medio o suave, que no lastime las encías. El sangrado durante el cepillado es un problema, no una demostración de higiene.
  • Pasta de dientes adecuada: la mayoría de las pastas de dientes limpian correctamente y aportan flúor, pero hay pastas de dientes formuladas especialmente para cuidar y reparar las encías, evitando la aparición de gingivitis.
  • Hilo dental adecuado: el hilo dental de un diabético no debe ser tan duro ni tan filoso que corte las encías.
  • Colutorio adecuado: el colutorio de un diabético debe ayudar a bajar la carga bacteriana de la boca y a reforzar las encías.

La visita al odontólogo al menos una vez al año ayudará a reforzar la higiene dental y a detectar problemas mientras aún no causan síntomas molestos.

 

Los diabéticos y la piel

 

La piel de los diabéticos tiene mayor tendencia a secarse y puede presentar pequeñas lesiones que, si de descuidan, pueden evolucionar a úlceras. Para lograr un buen cuidado de la piel te recomendamos:

  • Lavar tu piel en la ducha con un jabón suave, que no irrite ni reseque. Si sientes mucha sequedad puedes utilizar crema o aceite.
  • Seca tu piel prestando particular atención a sitios que pueden retener agua: entre los dedos, las axilas, debajo de los senos, etc.
  • Aplica una crema hidratante apropiada para tus necesidades: en el mercado hay desde emulsiones muy ligeras para el mantenimiento en verano hasta cremas más espesas y reparadoras, mejores para el invierno y para estados de sequedad mayor. Si la piel está muy seca puedes aplicarla con la piel ligeramente húmeda.
  • Revisa tu piel: manchas que no se vayan deben ser revisadas por el médico.
  • Si aparece cosquilleo o molestias que no tienen una razón de ser clara (no hay picaduras ni golpes) consulta con el médico, ya que pueden ser el inicio de una neuropatía diabética periférica.

 

La neuropatía diabética periférica es una condición en la que los nervios, afectados por el exceso de azúcar, no funcionan correctamente. Suele aparecer en pies y piernas con mayor frecuencia, pero puede aparecer en todo el cuerpo. Se caracteriza por sensaciones en la piel como hormigueo, ardor, o tacto doloroso, mientras que en los pies puede causar entumecimiento, llevando a los problemas del pie diabético.

 

Los diabéticos y sus pies: el pie diabético

 

Los diabéticos deben cuidar mucho sus pies. Tener más azúcar en la sangre hace las heridas se infecten con más facilidad y que la cicatrización sea más lenta. La neuropatía periférica además causa que pequeñas lastimaduras en el pie no causen dolor. La insensibilidad, la mala cicatrización, y la facilidad de infección dan lugar a que las pequeñas lesiones causadas por una mala pedicura, por resequedad de la piel, o por un calzado de mala calidad se conviertan en un verdadero problema de salud. Los casos más graves de pie diabético lesionado pueden desembocar en amputaciones de dedos o incluso de todo el pie, y buena parte de las amputaciones de pies que se realizan hoy en día en el mundo occidental se originan en el mal tratamiento de la diabetes. La buena noticia es que prevenir estas lesiones ¡no cuesta tanto trabajo!

 

Para empezar, es importante mantener bien hidratada la piel del pie, para que la sequedad no favorezca la aparición de grietas y lesiones. Muchas cremas de pie ponen en su envase “no apto para diabéticos” porque tienen en su composición productos que reblandecen la piel: son fenomenales para eliminar un callo, pero pueden facilitar las heridas a un diabético.  Las cremas para pie diabético se formulan especialmente para hidratar sin reblandecer ni pelar la piel.

 

También es conveniente revisar el pie luego de la ducha para asegurarse de que no hay ninguna lesión, úlcera, mancha, callo o cambio de color en el pie. Si encuentras algo durante esta inspección no intentes arreglarlo cortando o limando la piel, ya que eso puede favorecer una infección o una ulceración: es mejor que consultes a un profesional. Si tienes dificultad para manipular tu pie es mejor que un podólogo te corte las uñas y te cuide las callosidades. Puedes proteger el pie evitando caminar descalzo y utilizando un calzado y calcetines que no rocen ni aprieten al caminar o hacer ejercicio.

 

Finalmente te recomendamos que cuando compres cremas, zapatos, o cualquier otra cosa para tus pies, le comentes a la persona que te atiende que es para una persona diabética. Así podrá recomendarte lo que mejor se adecúe a tus necesidades.

 

Los diabéticos y la vida sexual

 

Entre un 30-70% de hombres diabéticos pueden tener algún grado de disfunción eréctil debido al efecto que produce el exceso de azúcar en los vasos sanguíneos, músculos y nervios del pene (neuropatía diabética autonómica). Es importante buscar consejo médico en casos de impotencia en pacientes diabéticos, ya que la impotencia puede ser uno de los síntomas visibles que alerta de la aparición o el descontrol de la diabetes. Hemos visto en el día a día de la farmacia que algunos pacientes intentan arreglar la disfunción eréctil solicitando medicamentos como la Viagra sin tener la correspondiente receta:  mala idea.  Comprendemos que el médico puede demorar en dar cita y es un tema delicado que pide soluciones rápidas, pero los problemas sexuales debidos a la diabetes no deben compensarse con automedicación, sino que es importante tratar la impotencia y la diabetes juntas.

 

Las mujeres también pueden ver cambios en su vida sexual debido a molestias relacionadas con la diabetes. La glicemia alta puede causar un aumento en la frecuencia de candidiasis vaginal, sequedad y falta de lubricación a nivel vaginal, que puede desembocar en problemas para llegar al orgasmo o en dolor durante las relaciones sexuales. Aunque existen lubricantes y medicamentos de venta libre para tratar la candidiasis, es conveniente comentar estos problemas con el médico, ya que al igual que en el caso de los hombres, estos problemas pueden indicar que es necesario mejorar el control de la diabetes.

 

Hay otros cambios en el cuerpo de un diabético que pueden indicar problemas en el control de la glicemia: problemas de visión, problemas en las articulaciones, cambios digestivos… si notas algún cambio en tu cuerpo no dudes en consultar con tu farmacéutico de confianza, mencionando al consultar que eres diabético. De esa manera podremos darte una recomendación completa y adaptada a tus necesidades.