¿Cómo prevenir el cáncer de piel?

Los factores de riesgo pueden definirse como “cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que aumente su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión”. El cáncer de piel cuenta con factores de riesgos no modificables, es decir, realidades de tu vida que no podrás cambiar, y con factores de riesgo modificables, que se traducen como conductas que puedes cambiar o modificar para disminuir la probabilidad de que sufras un cáncer de piel. Hay varios cánceres de piel y los factores de riesgo pueden cambiar de uno a otro; los hemos englobado en estas listas para simplificar, para que los conozcas y puedas cuidarte mejor.

 

 

¿Cuáles son los factores de riesgo no modificables del cáncer de piel?

 

Los factores de riesgo no modificables del cáncer de piel son los siguientes:

  • Edad (aparece más a edades avanzadas, aunque no significa que la gente joven no lo padezca).
  • Abundancia de lunares en todo el cuerpo.
  • Padre o madre que hayan padecido cáncer de piel.
  • Poseer piel y ojos muy claros.
  • Estar infectado con ciertos virus, como el VIH o el virus del papiloma humano.

 

 

¿Cuáles son los factores de riesgo modificables del cáncer de piel?

 

Los factores de riesgo modificables del cáncer de piel son los siguientes:

  • Exposición abundante y repetida a la radiación solar.
  • Inflamación crónica debida a heridas, quemaduras, úlceras, u otros daños en la piel.
  • Uso de camas solares.
  • Historial de quemaduras solares.
  • Tabaquismo.
  • Exposición a radiación ionizante.
  • Exposición crónica a arsénico (estas últimas dos son mucho menos frecuentes para la población general).

 

 

¿Cómo podemos prevenir el cáncer de piel?

 

Para empezar, cuidando mucho de exponernos innecesariamente al sol:

  • No te expongas al sol durante las horas de mayor intensidad solar, usualmente entre las 12:00 h y las 16:00 h.
  • Utilizar cremas de protección en la playa adaptadas a nuestro tipo de piel.
  • Aplicar las cremas solares con regularidad, ya que la protección se pierde con el tiempo. Mira las instrucciones que da el fabricante en la etiqueta, pero básicamente cuenta con reaplicar una cantidad generosa cada dos horas y luego de sudar, pasar un rato largo en el agua, o secarte con toalla.
  • Utiliza sombreros, gafas de sol, y ropa fresca pero que te cubra del sol.
  • Evita la exposición solar de los niños más pequeños. Te explicamos las razones en este post.

 

Otra importante fuente de rayos UV son las camas solares. Evita abusar de ellas, ya que esos rayos UV también aumentan la posibilidad de desarrollar un cáncer de piel. No significa que no hagas un baño de rayos UV si una ocasión en particular quieres lucir un moreno perfecto, pero el uso continuado sí que es un riesgo importante de sufrir cáncer de piel.

Finalmente, el tabaco es un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer de piel en la zona de alrededor de la boca, no solamente para el cáncer de pulmón. Dejar el tabaco es también una forma de protegerse frente al cáncer de piel.

 

Y recuerda, tu farmacéutico de confianza también puede ayudarte a prevenir el cáncer de piel. Si tienes dudas respecto a los productos que usas para cuidarte en verano, o si quieres ayuda para dejar de fumar, puedes pedir consejo en tu farmacia.