¿Qué analgésico puede tomar un diabético?

 

Si eres diabético, la mayoría de las veces podrás utilizar analgésicos de venta libre para calmar un dolor leve a moderado sin problemas. Pero hay algunos puntos que hay que considerar al escoger el analgésico adecuado para ti:

 

 

¿Qué tipo de dolor tienes?

 

Hay algunos dolores, como los dolores intensos o los dolores causados por alteraciones en los nervios, que no se alivian con analgésicos de venta libre y que requieren control médico.

 

 

¿El analgésico tiene azúcares en su composición?

 

A la hora de utilizar jarabes, sobres, o incluso comprimidos es mejor utilizar los que no contienen azúcares. La cantidad de azúcar que se ingiere al tomar algunos medicamentos es lo suficientemente alta como para subir la glicemia, por lo que es mejor utilizar opciones que no contengan azúcar.

 

 

¿El analgésico puede interferir con tus niveles de azúcar?

 

Hay analgésicos que, utilizados en según qué dosis y períodos de tiempo, pueden cambiar tu glicemia. Idealmente es mejor utilizar analgésicos que no tengan este efecto, pero según el tipo y la intensidad del dolor el médico puede recetártelos igualmente, controlando más de cerca tu glicemia.

 

 

¿El analgésico puede interactuar con tu medicación?

 

Aunque el propio analgésico no afecte tu glicemia hay que vigilar que no interfiera con los medicamentos que se utilizan para tratar tu diabetes (“hipoglicemiantes”). Por ejemplo, algunos antiinflamatorios podrían disminuir la eliminación renal de un hipoglicemiante llamado glibenclamida, y al haber más glibenclamida en tu cuerpo se altera el equilibrio de tu glicemia.

 

 

¿Tienes algún otro problema de salud?

 

Por ejemplo, si hay problemas renales asociados a un mal control de la diabetes hay que escoger adecuadamente el analgésico, tanto para no impactar al riñón como para que el analgésico no se acumule en el cuerpo.

 

 

Cada diabético es diferente, tanto por los medicamentos que toma como por los dolores que siente. Así que, cuando vayas a la farmacia a pedir medicamentos para tratar tu dolor, explícale a tu farmacéutico de confianza qué tipo de dolor tienes y cómo llevas tu diabetes. Con esa información podrá  ayudarte a escoger el analgésico que mejor se adapta a tus necesidades, o te derivará al médico si lo considera necesario.