¿Qué es el síndrome premenstrual y cómo se puede aliviar?

El síndrome premenstrual (SPM) es el nombre que recibe la recurrencia cíclica de los síntomas que se producen en los días previos al sangrado menstrual, síntomas que son variables en intensidad y efecto,  y cesan poco después del inicio de la menstruación. Afecta a un 30-40% de las mujeres en edad reproductiva, siendo muy llevadero en algunos casos y más molesto en otros. Hoy te contamos cómo identificarlo y qué puedes hacer para disminuir su impacto en tu vida.

 

 

¿Cuáles son los síntomas del síndrome premenstrual?

 

Se han identificado más de 150 síntomas asociados al SPM, siendo los más típicos:

  • Dolores abdominales o pélvicos (inflamación, molestias, punzadas, gases…)
  • Dolores de cabeza (ligero, intenso, migraña con aura…)
  • Dolores mamarios (tensión, hinchazón, sensibilidad al tacto, dolor…)
  • Alteración del comportamiento (tristeza, torpeza, sensibilidad a factores ambientales…)

La clave para saber si es SPM o no es la observación ¿los síntomas pasan en los 7-10 días previos a la menstruación? ¿Existe al menos una semana durante el ciclo en la que no sientes estos síntomas? ¿Pasan los meses y los síntomas vuelven antes de cada menstruación? Si es así, puedes decir que esos síntomas son parte de tu síndrome premenstrual.

 

 

¿Qué puedo hacer para aliviar el síndrome premenstrual?

 

Por un lado, existen productos de venta libre que pueden ayudarte atacando síntomas específicos: ibuprofeno para la inflamación, medicación específica de migraña, simeticona para los gases, etc. También existen productos naturales que regulan los síntomas. Pero no todo es por vía oral: se ha visto que el ejercicio regular, bajar el consumo de cafeína, o diversas técnicas de relajación ayudan a que los síntomas sean más llevaderos.

 

 

¿Qué productos naturales sirven para el síndrome premenstrual?

 

Dentro de los productos naturales que se han estudiado para controlar al SPM encontramos:

  • Aceite de onagra (Oenothera biennis): es un aceite rico en ácido gamma-linolénico, y se ha reportado que sirve para síntomas como irritabilidad, depresión, sensación de hinchazón, acné, mastalgia, jaquecas y otros. Se toman cápsulas de aceite todos los días durante 4-6 meses junto con las comidas.
  • Azafrán (Crocus sativus): el extracto de azafrán (no como condimento sino como preparado farmacéutico estandarizado) tomado diariamente ha demostrado controlar los síntomas del SPM incluso desde el primer ciclo de utilización.
  • Sauzgatillo (Vitex agno-casto): ha demostrado utilidad para controlar los síntomas del SPM así como para ajustar ciclos irregulares.
  • Manzanilla (Matricaria chamomilla): algunos extractos de manzanilla han demostrado controlar síntomas del SPM tan bien como el ácido mefenámico (un antiinflamatorio).

Además, si tienes solo algún síntoma en particular, como problemas para descansar, puedes recurrir a algún producto natural más específico para tratar problemas del descanso. Tu farmacéutico de confianza sabrá ayudarte a escoger lo que mejor trata tus síntomas.

 

 

¿Y si es un síndrome premenstrual muy intenso?

 

Si has probado con productos naturales pero los síntomas siguen molestándote, habla con tu médico. El médico se asegurará que no haya una patología de fondo empeorando los síntomas del SPM y te recetará lo más conveniente para tu caso. Suele utilizarse antiinflamatorios más potentes que el ibuprofeno o anticonceptivos hormonales: los antiinflamatorios controlan las molestias causadas por el cambio hormonal y los anticonceptivos eliminan los cambios hormonales del ciclo, regulando los síntomas.

 

 

¿Y si es un síndrome premenstrual muy pero muy intenso?

 

Cuando hablamos de síntomas que realmente interrumpen tu vida, llegando hasta niveles graves e incapacitantes, puede que estemos delante de un Trastorno Disfórico Premenstrual, mucho menos frecuente que el SPM. Hablamos de un conjunto de síntomas verdaderamente intensos: irritabilidad tal que afecta seriamente tus relaciones sociales, tristeza que llega a la desesperación o pensamientos suicidas, ataques de pánico, problemas severos para dormir, falta de concentración y síntomas físicos muy intensos, entre otros. Estos casos puede que necesiten antidepresivos, por lo que si te ves reflejada en esta descripción, o tienes otros síntomas que realmente te complican la vida, habla con tu médico.