¿Qué hago si se da un golpe en la cabeza?

 

Los golpes en la cabeza son bastante frecuentes en los niños pequeños. Los niños se mueven, comienzan a caminar, a correr, a saltar, a subirse a las bicicletas, y no tienen las habilidades físicas necesarias para hacerlo bien desde el principio, con lo que se caen, tropiezan, y se dan golpes en la cabeza. Es un motivo de preocupación para los padres, ya que: ¿cómo saber si un golpe en la cabeza del niño requiere ir al médico o no? Usualmente un golpe leve en la cabeza no suele dar problemas. Puede ser un problema mayor cuando el golpe fue muy fuerte, se produjo al caer desde lo alto, o se deriva de un accidente (coche o bicicleta, por ejemplo). La gravedad dependerá de varios factores, entre ellos la edad del niño: cuanto más pequeño más posible es que haya un problema cerebral.

 

¿Qué síntomas indican que hay que ver a un médico?

 

Debes llevar al niño a ver al médico si presenta estos síntomas durante las primeras 24 horas luego de un golpe en la cabeza:

  • Inconsciencia que se prolonga más de un minuto.
  • Lloros persistentes e irritabilidad.
  • Visión doble.
  • Vómitos.
  • Pérdida de sangre o de líquido claro por nariz u oídos.
  • Dolor de cabeza continuo o muy intenso.
  • Convulsiones.
  • Somnolencia excesiva.
  • Sangrado que no se detiene luego de diez minutos de presión directa.

Y sobre todo, si ves cualquier alteración en el niño, aunque no esté en esta lista no dudes en contactar al médico.

 

¿Y si es un golpe en la cabeza leve?

 

Primero que nada, si ves que tu hijo se ha golpeado en la cabeza y no hay signos de alarma inmediatos, hay que atender el golpe del niño para que el dolor se calme y el chichón no vaya a peor. Los primeros auxilios de un golpe en la cabeza leve se resumen en dos puntos básicos:

  • Frío local
  • Analgésicos adecuados

La aplicación de frío local ayudará a que no haya inflamación en la zona del golpe. No le pongas un hielo directamente sobre el golpe porque es dañino para la piel: mejor utiliza una bolsa de hielo, un pack de gel frío, o incluso una bolsa de guisantes congelados envueltos en una toalla. También puedes utilizar árnica en gel, crema o stick, para favorecer la curación local. Y si luego de dos horas ves que el niño no tiene ningún problema como los mencionados arriba, pero se queja de molestias leves que no se van con árnica, puedes darle paracetamol. Antes de dar medicación por vía oral es importante que hayan pasado al menos dos horas sin síntomas de otra naturaleza, ya que el paracetamol puede esconder un dolor más intenso, que sería causa de alarma.
El niño puede sentirse un poco mareado o con molestias en el sitio del golpe varios días, es normal. Con el tratamiento debería ir mejorando; si no fuera así llévalo al médico.

 

¿Cómo se pueden prevenir los golpes en la cabeza de los niños?

 

Es difícil prevenir completamente los golpes en la cabeza de los niños, pero se pueden tomar una serie de medidas para disminuir el riesgo, o por lo menos las consecuencias de estos golpes.

  • Asegúrate que utilice siempre casco al andar en bicicleta, monopatín u otros vehículos similares.
  • Utiliza la protección adecuada en el coche: cinto de seguridad y sillín adaptador adecuado a su tamaño.
  • Asegura puertas y ventanas con cierres que el niño no pueda alcanzar.
  • Mueve camas, sofás, y sillas lejos de ventanas que el niño pueda abrir.

Y sobre todo, en el caso de los niños más pequeños, no los pierdas de vista. Pequeñas irregularidades en el parque o en la calle que para un adulto no suponen un problema podrían hacer caer a un niño, ya que los niños no controlan extremidades con tanta comodidad con los adultos y caen con más facilidad.