Quemaduras de primer grado, ¿Qué hago?

Una quemadura es un daño que se hace en un tejido después del contacto con un agente que, en la mayoría de los accidentes domésticos, suele ser el calor. Agua hirviendo, comida recién calentada, fuego directo, aceite caliente, la plancha de ropa, una tarde de sol… el contacto con cualquiera de estos elementos puede causar una quemadura de primer grado.

 

 

¿Qué es exactamente una quemadura de primer grado?

 

Hablamos de quemaduras de primer grado cuando la lesión causada por el calor no va más allá de un poco de rojez, sensibilidad al tacto o dolor, y piel pelada o inflamada pero sin ampollar. Las ampollas son evidencia de un daño mayor que ha pasado más allá de la primera capa de la piel, por lo que ya se considera una quemadura de segundo grado.

 

 

¿Cómo se trata una quemadura de primer grado?

 

Para empezar, retira el agente causal con agua fría o fresca. Mantén una compresa fría sobre la quemadura, o ponla bajo el agua corriente, durante 10 minutos aproximadamente o hasta que el dolor pase.  Después puedes aplicar una crema suave para quemaduras con efecto calmante. Mira bien que sea un producto adecuado para quemaduras, ya que algunas fórmulas, aunque tengan activos como ácido hialurónico o caléndula, son más cosméticas que reparadoras. Puedes leer  este artículo (productos naturales para quemaduras) si quieres saber más sobre los productos naturales y las quemaduras).

Finalmente cubre la piel con un apósito: al cubrir la piel evitas posibles golpes, rozaduras, o exposición al sol, permitiendo una buena recuperación de la piel fragilizada. Existen apósitos específicos para quemaduras embebidos en productos reparadores y calmantes, como el ácido hialurónico o el bálsamo de Perú, pero si no tienes cerca ninguno, un apósito que no se pegue a la piel lesionada también servirá.

 

 

¿Cómo NO se trata una quemadura de primer grado?

 

A una quemadura no se le aplica pasta de dientes ni mantequilla, ya que no son curativos. Pueden darte un poco de alivio al momento, es verdad, pero se ha visto que dificultan la cicatrización a largo plazo. Tampoco tienes que aplicar un antibiótico, ya que si la piel no se ha roto no hay riesgo de infección. Puedes mostrarle la quemadura a tu farmacéutico de confianza para que valore si necesitas aplicar antibióticos o antisépticos a una quemadura de primer grado.

 

 

¿Cómo puedo controlar el dolor de una quemadura de primer grado?

 

El dolor puede llegar a ser muy molesto, pero las cremas y los apósitos calmantes suelen controlarlo. Lo usual es que dure unas 48-72 horas, mejorando a medida que pasa el tiempo. Si hace falta puedes tomar paracetamol o ibuprofeno para calmar el dolor.

 

 

Ya ha pasado lo peor ¿tengo que hacer algo más?

 

Sí; una vez que la piel está mejor conviene aplicar protector solar si la quemadura está en una zona expuesta al sol y no quieres que quede marca. El sol favorece que la quemadura deje una marca o cicatriz, y lo mejor para evitar esto es tapar la herida o usar protector solar. Como mínimo utiliza un factor solar 30, pero sería mejor un 50 o 50+. Existen sticks o cremas “dos en uno” que combinan filtros solares con productos reparadores, que protegen del sol y favorecen la cicatrización al mismo tiempo.

 

 

¿Cuándo hay que ver a un médico por una quemadura de primer grado?

 

El primer auxilio siempre es retirar el producto que causó la quemadura, pero en los siguientes casos es necesario que un médico o enfermero valore las quemaduras de primer grado:

  • Quemaduras en el rostro, particularmente los ojos.
  • Quemaduras de gran superficie, por ejemplo, cuando te quemas las piernas por culpa de una olla llena de agua caliente.
  • Quemaduras en zonas de difícil cicatrización, como las manos, los genitales, los pies, o articulaciones importantes.
  • Quemaduras que empeoran en vez de resolverse en 72 horas (siguen doliendo, se infectan, supuran…).

Aunque las quemaduras de primer grado suelen curarse bien, las quemaduras aquí listadas son quemaduras más complejas. En estos casos queremos asegurar una correcta recuperación con mínimas marcas y sin secuelas, de ahí que no las tratemos en la farmacia y las derivemos a profesionales con más experiencia.

También hay que ser cuidadoso con las quemaduras que sufren los niños pequeños, porque tienen una piel delicada y no se saben expresar bien. Frente a la duda consulta con tu farmacéutico, que sabrá si puede indicar algo para una quemadura o si hay que derivar al centro de salud.