Remedios naturales para la tos

La tos es un síntoma muy común que podemos ver en más de un problema de salud. Desde el típico resfriado ligero hasta la neumonía, pasando por el asma, la EPOC y el reflujo estomacal, veremos la tos en muchos cuadros. Y cada vez hay más demanda de remedios naturales para la tos; hoy hablaremos aquí de los más usuales en nuestro mercado, y de cuándo podemos utilizarlos.

 

 

¿Qué remedios naturales existen para la tos?

 

Existen varias plantas con principios activos que, por algún motivo u otro, dan alivio a la tos. Entre ellas contamos:

  • Drosera: algunos extractos tienen acción espasmolítica, antitusiva e incluso antiinflamatoria, y se recomienda para tos seca.
  • Eucalipto: el aceite esencial tiene acción expectorante, espasmolítica (calma los espasmos bronquiales que terminan en tos) y antiséptica, tanto inhalado como por vía oral.
  • Hiedra: la hoja de hiedra es rica en compuestos espasmolíticos y broncodilatadores, así como en productos capaces de bajar la viscosidad del moco.
  • Liquen de Islandia: sus mucílagos son excelentes para calmar la irritación de la mucosa respiratoria y estimular la salivación, manteniendo la hidratación y aliviando la tos asociada a faringitis.
  • Llantén menor: tiene una acción muy similar a la del liquen de Islandia, por lo que es muy buena también para la tos seca.
  • Pino: las yemas y hojas contienen trementina y aceite esencial de pino. Por vía interna, los preparados de pino son excelentes mucolíticos y expectorantes.
  • Tomillo: el aceite esencial de tomillo fluidifica la secreción de moco pero también es antiespasmódica y antitusiva, siendo una excelente elección para productos que sirven tanto para tos seca como tos productiva, por vía oral o inhalada.

 

Es frecuente encontrar preparados de estas plantas, tanto solas como en combinación, en jarabes, cápsulas o en mezcla para infusión. El jarabe Prospantus®, el jarabe Ecovital Compleat Respitus®, o la línea de jarabes, caramelos o productos de inhalación Aromaforce® de Pranarôm son todos ejemplos de productos para la tos que se fabrican a base de plantas.

 

 

¿Cuándo podemos usar remedios naturales para la tos?

 

Aunque las toses parecen todas iguales, en realidad no lo son. Hay que considerar algunas cosas antes de recurrir a un producto natural:

  • Historia de alergia o sensibilidad del paciente a productos naturales.
  • Edad del paciente. Algunos productos naturales, como los aceites esenciales de menta o eucalipto, están contraindicados en niños pequeños.
  • Respuesta previa de la tos: una tos en la que ya se ha “intentado de todo” y ya lleva varias semanas contigo es raro que desaparezca añadiendo un producto natural. En estos casos debe derivarse al médico, para no retrasar la mejoría.
  • Otros factores tales como embarazo, lactancia o polimedicación. Algunos productos naturales no deben utilizarse en estas condiciones.

Si tienes una tos que ha comenzado hace poco y no eres alérgico a nada, entonces los remedios naturales para la tos son una opción para ti. Tu farmacéutico te ayudará a escoger el producto natural que mejor se adapte a tus necesidades, de acuerdo a tus síntomas y a tus preferencias, pero si ve que es mejor utilizar un producto de síntesis te lo indicará. Los casos de tos crónica requieren seguimiento médico y una valoración cuidadosa antes de comenzar a utilizar productos naturales, pero pueden obtener algún beneficio; en este caso tu farmacéutico también podrá ayudarte.

 

 

¿Y si me preparo una infusión de remedios naturales para la tos en casa?

 

Las infusiones de plantas para la tos son un producto adecuado; de hecho, las ecovital Herbetes® de Ecoceutics se pueden comprar para preparar la infusión en casa o en un formato monodosis. Para la tos puedes utilizar Infutos, que contiene tomillo, eucalipto, regaliz y otras plantas, o puedes comprar tomillo o eucalipto por separado.  Pero hay algunas diferencias entre los productos preparados y las infusiones que tú mismo haces:

  • Los productos farmacéuticos suelen concentrar los principios activos para que las cantidades a consumir sean pequeñas. En cambio, si partes de planta pura puede que necesites cantidades altas de producto para notar el efecto.
  • Al añadir agua hirviendo es posible que parte de los aceites esenciales se pierdan con el vapor, por lo que es conveniente tapar el recipiente en el que preparas la infusión. En los procesos industriales se optimizan los pasos para que este tipo de pérdidas sean las menores posibles.
  • A los productos preparados se les añade correctores de sabor y conservantes que, aunque lo hacen menos “puro”, hacen que el producto mantenga sus propiedades por más tiempo y sean más agradables de pasar. En el caso de los niños cobra importancia controlar que el sabor sea agradable.

 

Si tienes dudas sobre “producto terminado vs planta” puedes hablar con tu farmacéutico de confianza, que te puede ayudar a saber si un producto terminado tiene algún excipiente que no te convenga, te pueda dar alergia, o simplemente no desees consumir.

 

 

¿Qué podemos decir de los remedios clásicos?

 

Algunas cosas que hacemos tradicionalmente son muy útiles, otras sirven en algunos casos, y otras mejor no volver a repetirlas. Entre algunos remedios naturales para la tos que encontramos “por ahí” podemos mencionar:

  • Cebolla en la habitación: aunque hay quien afirma que funciona, no hay ningún estudio riguroso al respecto. En principio no es una práctica dañina (más allá de la molestia que pueda causar el olor) pero no debe posponerse el uso de productos adecuados por preferir esta práctica.
  • Té con miel: la miel puede calmar una mucosa irritada, siempre teniendo cuidado que la temperatura de la bebida no sea tal que cause más problemas que soluciones. Mejor una infusión tibia que caliente.
  • Beber zumo de piña: la piña es rica en una enzima llamada bromelina que se utiliza en casos de inflamación. Es la que le da esa sensación astringente a la fruta, que si abusamos de la piña fresca se parece a “piel quemada” o “descamada” en el interior de la boca. Pero una cosa es la enzima purificada y preparada a la dosis adecuada, otra es  la bromelina en la fruta fresca acabada de recoger y cortar, y otra diferente es lo que queda en el zumo de piña luego de que la fruta es procesada. Los zumos industriales no están preparados para mantener las propiedades medicinales de las frutas, y aún si algo quedara, queda por mirar el tema del azúcar que hay disuelto en el zumo y que debes beber para obtener algún beneficio.
  • Masticar ajo: el ajo tiene acción antiviral, por lo que se puede utilizar en resfriados y gripes para acelerar la curación, no tanto porque tenga efecto antitusivo propiamente dicho. Pero masticarlo directamente, aunque bueno para tus resfriados, puede ser fatal para tu vida social, por lo que te recomendaríamos que buscaras preparados de ajo en cápsulas o en tintura. Aunque el aliento y el sudor pueden coger olor, no será tan importante como masticándolo directamente. Además, masticar ajo en exceso puede irritar la mucosa de la boca.