Remedios naturales para las quemaduras

 

Una quemadura es el daño que se produce en los tejidos del cuerpo cuando se han visto expuestos al calor, a la electricidad, al contacto con químicos, o cuando se han visto sobreexpuestos al calor y a la radiación. Las quemaduras pueden ser una molestia menor o pueden ser un problema de salud muy severo, dependiendo de la extensión y del tipo de quemadura que se haya producido.

 

¿Qué tipos de quemaduras hay?

 

Las quemaduras se pueden clasificar en función de la afectación de los tejidos que haya producido. La piel tiene tres capas principales: la epidermis, la dermis y la hipodermis, y la gravedad de la quemadura es mayor cuanto más capas afecta.

 

Una descripción rápida puede ser la siguiente:

  • Las quemaduras de primer grado afectan sólo la epidermis y dejan la piel enrojecida, adolorida e inflamada.
  • Las quemaduras de segundo grado afectan capas más profundas de piel como la dermis, con lo que hay rojez, dolor, inflamación y se forma una ampolla.
  • Las quemaduras de tercer grado son más profundas. La piel aparece blanquecina, quemada, y puede que no haya dolor debido a que los nervios se han quemado y no son capaces de transmitir la sensación de dolor.
  • Las quemaduras de cuarto y mayor grado afectan zonas aún más profundas del cuerpo, llegando al músculo, a la grasa subcutánea, y más profundo aún. Estos casos requieren atención médica inmediata.

 

La gravedad de una quemadura dependerá del tipo de quemadura, pero también debe considerarse la extensión y el lugar en el que se haya producido la lesión.

 

¿Cuándo tengo que ver a un médico?

 

Hay circunstancias en las que una quemadura necesita ser valoradas para tratamientos con vendajes específicos, uso de medicación por vía oral, seguimiento médico, etc. Por regla general, necesitas consultar a un médico en estos casos:

  • Quemaduras de gran superficie, o quemaduras de segundo grado de diámetro mayor a 5 cm aproximadamente.
  • Quemaduras de cualquier tamaño que hayan dejado la piel chamuscada o de color blanco.
  • Quemaduras en el rostro o en sitios de difícil cicatrización como las manos, los pies, la ingle, o alguna articulación importante.
  • Quemaduras que no producen dolor.
  • Quemaduras de origen químico o eléctrico.
  • Niños pequeños, 5 años o menos.
  • Pacientes mayores de 60 años.
  • Pacientes diabéticos, inmunosuprimidos, o polimedicados.
  • Mujeres embarazadas.
  • Quemaduras que no han cicatrizado en dos semanas.
  • Quemaduras que comienzan a doler más que lo que te dolían, huelen mal, o comienzan a drenar líquido hacia el vendaje.

 

Usualmente las quemaduras de primer grado y las de segundo grado pequeñitas que están en zonas de fácil tratamiento sufridas por un adulto sano pueden tratarse en casa. Pero en los casos mencionados es importante que no retrases la visita al médico: cuanto más pronto comience el tratamiento correcto de una quemadura, más fácil será que cicatrice bien, sin dolor y dejando pocas marcas. Demorar el tratamiento puede significar una mala cicatrización o infecciones, por lo que te recomendamos que visites un médico si tienes una quemadura como las que hemos descrito arriba.

 

Quemaduras: primeros auxilios

 

Frente a una quemadura por calor, lo mejor es aplicar rápidamente agua fresca en la zona quemada. Esto permite reducir el dolor y la inflamación de la piel, y en el caso de los productos químicos elimina la sustancia y corta el proceso de quemadura química. Evita el hielo y el agua helada, ya que pueden empeorar la situación añadiendo una quemadura de frío a una zona ya lesionada. Cuando se calme el dolor puedes evaluar la lesión: si es una quemadura de primer grado, puedes utilizar una crema calmante y un apósito para proteger el área. Si la quemadura es de segundo grado y la piel se ha ampollado, no rompas la ampolla. La ampolla permite crear un ambiente húmedo y protegido para la piel que se está regenerando, facilitando la reparación de la quemadura y evitando infecciones. Si la ampolla se rompe por error, desinféctala con agua y jabón, aplica un producto adecuado para las quemaduras de segundo grado y cúbrela con un apósito estéril. Dependiendo el tamaño de la lesión o el área en la que esté este tratamiento será suficiente o será solamente el mantenimiento básico hasta que el médico valore tu quemadura.

 

Si tienes una quemadura solar de primer grado puedes darte una ducha de agua fresca o aplicarte paños húmedos para refrescar la piel. Dependiendo el nivel de molestia puedes aplicarte un post-solar ligero o un producto más potente para quemaduras, como geles de aloe vera, caléndula o pantenol concentrado. En casos de molestias mayores en áreas relativamente pequeñas, puedes utilizar una crema con hidrocortisona.

 

Finalmente te dejamos una lista de “remedios caseros” que no debes aplicar en una quemadura.

  • Es mala idea echar dentífrico en las quemaduras, ya que los productos blanqueantes y refrescantes pueden resultar muy irritantes en la piel quemada.
  • Tampoco eches productos grasosos como la mantequilla o aceites, ya que pueden enlentecer el disipado del calor y favorecer infecciones, empeorando la quemadura.
  • En quemaduras por productos químico, es importante aclarar el producto con agua fresca pero sin añadir nada extra: intentar neutralizar un producto químico con otro puede causar lesiones peores por el contacto del nuevo producto sobre la piel o incluso por la reacción química que tiene lugar sobre la piel al mezclar productos.

 

Seguramente conoces gente que ha aplicado estos “remedios caseros” en una quemadura y “les ha ido bien”, pero lo que realmente han hecho es ralentizar su proceso de curación y arriesgar infecciones a las que no vale la pena exponerse. Para una quemadura por calor lo mejor es el agua fresca durante varios minutos hasta que se calme el dolor y luego valorar el estado de la piel, para saber si se puede tratar en casa o si se necesita cuidado médico.

 

¿Qué remedios naturales para las quemaduras puedo utilizar?

 

Hay muchos productos de origen natural que funcionan bien en quemaduras. A la hora de aplicarlos es importante considerar el extracto utilizado junto con el resto de la fórmula que compone el producto final. Pensemos, por ejemplo, en un post solar con extracto de aloe vera, mentol y perfume: una crema así puede ser adecuada para una piel un poco enrojecida por el sol porque calma, refresca y deja un agradable acabado en la piel, pero el mentol y el perfume son malas ideas en una herida de segundo grado. Por lo tanto, pensando en la correcta recuperación de tu quemadura, te recomendamos que no utilices una fórmula basada en productos naturales en una quemadura si no lo indica la etiqueta o el prospecto. Si tienes en casa un producto que parece útil para una quemadura, pero no tiene esta especificación, habla con tu farmacéutico de confianza antes de aplicártelo en la piel lesionada.

 

¿Qué productos naturales para quemaduras tenemos a nuestra disposición?

 

Aloe vera

El gel que se halla en el interior de la hoja de aloe es un excelente cicatrizante y antiinflamatorio, ya que es capaz de acelerar la reparación del tejido dañado en una quemadura. El gel fresco ha mostrado una eficacia comparable a la de la sulfadiazina de plata o la vaselina en quemaduras de primer y segundo grado. Si tienes una planta de aloe vera en casa (aloe vera, no cualquier planta que se le parezca) puedes obtener este gel cortando un trozo de hoja y retirando la parte externa. El interior parece una gelatina, y es el que tiene las propiedades reparadoras. Si no estás seguro qué tipo de aloe tienes en casa puedes recurrir a productos que se venden preparados. Por ejemplo, nuestro producto Ecovital 83 Gel de Aloe es un excelente reparador de pieles enrojecidas por exceso de sol. Si tienes una quemadura de segundo grado que no necesita atención médica puedes utilizar el gel Dermaloe MED de Laboratorios Viñas, formulado con aloe vera y pantenol y apto para cortes, cicatrización de heridas y quemaduras de primer y segundo grado.

 

Caléndula officinalis

Otra maravilla de la naturaleza. Los preparados tópicos de flor de caléndula han demostrado ser capaces de tratar heridas e inflamación de la piel, favoreciendo la cicatrización de la piel, incluso aquellas de difícil cicatrización. Algunos ensayos clínicos han demostrado que el extracto de flor de caléndula mejora el enrojecimiento, inflamación, ampollas, dolor y sensibilidad de las quemaduras de segundo y tercer grado.

 

Hypericum perforatum

Si te gusta conocer las plantas medicinales recordarás este nombre como “el antidepresivo natural”, ya que el hipérico o hierba de San Juan tiene esa indicación por vía oral. Pero además de tener actividad sobre el sistema nervioso central, el hipérico es un excelente producto para la piel. La flor de hipérico se ha utilizado tradicionalmente como cicatrizante y antibacteriano en heridas leves, quemaduras superficiales y solares ligeras. Se puede utilizar un extracto oleoso o alcohólico, incluso una infusión aplicada sobre la piel inflamada.

 

Prunus dulcis

El aceite de almendras dulces es un excelente producto para la piel quemada. Es ampliamente utilizado en cosmética por su capacidad emoliente, y tiene propiedades antiinflamatorias cuando se aplica en heridas superficiales.

 

Bálsamo del Perú

El bálsamo del Perú es una resina que se obtiene luego de torrar y cortar el tronco del árbol Myroxylon balsamum. El bálsamo favorece la cicatrización y desinfección de heridas, quemaduras y úlceras. Se puede aplicar como crema, pomadas, o incluso se puede utilizar gasas embebidas en Bálsamo de Perú.

 

Centella asiática:

Las partes aéreas de la planta Centella asiática contienen una molécula llamada asiaticósido que ha demostrado estimular la síntesis de colágeno e inhibir la inflamación en el sitio de la herida, promoviendo la correcta cicatrización de heridas. En el mercado existen varias preparaciones con Centella asiatica que se adaptan a más de un tipo de quemadura.

 

Mimosa tenuiflora

La corteza desecada de tepezcohuite tiene un efecto inmunomodulador, estimula la proliferación de células de la piel y tiene cierto efecto antimicrobiano, con lo que los preparados de tepezcohuite resultan de interés en el tratamiento de heridas. De todos los productos mencionados es quizás en menos conocido, pero existen algunos productos en el mercado aptos para quemaduras basados en esta planta.