¿Cuántas horas puedo utilizar una mascarilla?

Aprovechar al máximo un producto es, por regla general, una actitud buena para el bolsillo y buena para el planeta. Menos gasto y menos residuos, y todos salimos ganando. En el caso de las mascarillas esto también aplica… con un pero: hay que saber cuáles son los límites de las mascarillas. Si no, corremos el riesgo de utilizar un producto que cumple la ley, pero no nos protege adecuadamente. En este artículo te contamos cuánto dura cada mascarilla, para que sepas cuándo ha llegado el momento de cambiarla.

 

 

¿Cuántas horas dura oficialmente cada mascarilla?

 

Si miramos los diferentes envases de las diferentes mascarillas veremos que, por norma general:

  • Las mascarillas quirúrgicas tienen un uso recomendado de 4 horas.
  • Las mascarillas tipo FFP2 no reutilizables se utilizan durante 8 horas (a veces “durante un turno de trabajo”).
  • Las mascarillas higiénicas tienen un uso recomendado de 4 horas.

La información específica respecto a cada mascarilla la aporta el fabricante y puede variar, pero los valores suelen estar alrededor de los que te informamos aquí.

 

 

¿Por qué hay un límite de uso a las mascarillas?

 

Esta es una pregunta muy interesante. ¿Cómo es posible que una mascarilla que parece que está en perfecto estado ya no sirva? Bien, algunos factores que explican esto son:

  • La humedad de la mascarilla. Aunque una mascarilla tenga un perfecto aspecto a simple vista, la humedad de la saliva afecta la correcta filtración. Esto se debe a que la mascarilla filtra porque el material tienen propiedades fisicoquímicas que le permiten minimizar el paso de gotículas respiratorias a través suyo, pero al humedecerse estas propiedades cambian y la filtración no es la misma.
  • El conocimiento práctico acumulado desde el pasado. En momentos “no pandémicos” era normal utilizar una mascarilla durante estos márgenes de tiempo, tirarlas, y no volver a pensar en ello. Por ejemplo, la FFP2 protege a un trabajador del polvo ambiental durante un turno, sale de trabajar, y la tira, porque lo usual es que se tape tanto que no soporte otro turno más. O un médico trabaja 3-4 horas en un quirófano, tiene que salir, y cambia la mascarilla por cuestiones de higiene antes de volver a entrar. No hay experiencia de uso de las mascarillas durante días y días de continuo que valide con firmeza el uso de las mascarillas durante varias horas o días.
  • La contaminación. La mascarilla se contamina, además de con el coronavirus que filtra, con nuestras propias bacterias. Esas bacterias, en continuo contacto con la cara durante horas y horas, pueden favorecer la aparición de problemas de piel. Aún si se demostrara fehacientemente que el filtro funciona durante mil horas, hay que tirar antes la mascarilla para que no nos dañe la cara con bacterias que crecen al amparo de la humedad, el sudor, el sebo y el maquillaje que quedan retenidos en la mascarilla.
  • El ajuste de las mascarillas al rostro. A medida que nos ponemos, usamos y quitamos la mascarilla las gomas que las sujetan a nuestro rostro cambian su tensión, y nos quedan cada vez más flojas. Cuanto más flojas, más cómodas, pero también filtran peor porque dejan pasar aire sin filtrar. Hay estudios que indican que algunas mascarillas mantienen sus propiedades después de 5 puestas, aunque dependiendo la calidad de la goma pueden durar más o menos rondas de uso.

Todos estos factores impactan en el buen funcionamiento de una mascarilla.

 

 

¿Qué pasa si uso las mascarillas más horas de las que pone la caja?

 

La protección cambia, baja, y lo peor es que no sabemos cuánto. No podemos decir “el doble de horas es la mitad de protección” porque eso no está demostrado; puede que sea la mitad, puede que sea la cuarta parte, o puede incluso que tienda a cero. Por eso la recomendación siempre será “utiliza la mascarilla según las recomendaciones del fabricante”.

Pero, si por algún motivo  decides “estirar” el uso mientras está limpia y en buen estado, hazlo al menos teniendo en cuenta estos factores que te hemos mencionado. ¿Mascarilla húmeda? Cámbiala o tírala ¿Mascarilla sucia? Tírala o lávala si es una mascarilla reutilizable. ¿Mascarilla floja? Ajústala con salvaorejas o clips. Y si ves que el material está sucio, degradado, estirado, formando bolitas, o presenta cualquier cambio respecto a una mascarilla sin estrenar, no te arriesgues y descarta la mascarilla.