¿Qué son los mocos?

Los mocos están con nosotros siempre, todos los días del año, invierno o verano. Normalmente no nos preocupamos por ellos hasta que aumentan en volumen, cambian de color, o no nos dejan respirar, y ahí recibimos la consulta ¿Qué me das para parar los mocos? Te contamos en este artículo qué son los mocos, por qué aumenta su producción, y qué recomendamos para controlarlos.

 

 

¿Qué son los mocos?

 

El moco es un producto de secreción de varios tejidos diferentes. Por un lado, existen unas células especializadas, llamadas células caliciformes, que se encuentran en el epitelio de la mucosa nasal y secretan moco. Por otro, hay glándulas submucosas que también intervienen en la producción de moco. Finalmente, los vasos sanguíneos nasales son capaces de dilatarse y filtrar agua, células y proteínas que se utilizarán en la producción de moco.

El moco está compuesto básicamente por:

  • Agua (más de un 80%)
  • Sales minerales
  • Mucinas, capaces de dar textura y retener agua y moléculas varias
  • Proteínas de defensa: inmunoglobulinas IgA, IgG, lisozima, lactoferrina, proteasas, interferones…
  • Oligosacáridos de defensa
  • Lípidos surfactantes
  • Células de defensa: linfocitos T y B, eosinófilos, neutrófilos, macrófagos, células NK, etc.

 

Todos estos productos combinados generan un producto tipo gel que cubre la mucosa nasal continuamente. La producción es de hasta dos litros diarios, y que a medida que se produce se va eliminando. Por un lado, los cilios o microvellosidades de la mucosa nasal “barren” el moco hacia la faringe y el sistema digestivo, que al llegar al estómago se destruye. La otra forma de eliminar el moco es “hacia adelante”, a través de la higiene nasal, el “moqueo”, o los estornudos.

 

 

¿Qué función cumplen los mocos?

 

Los mocos cumplen una función de protección y defensa.

  • Mantienen la nariz hidratada; sin mocos, el tejido nasal se resecaría y lastimaría.
  • Retienen físicamente partículas que no queremos que lleguen al fondo de las vías respiratorias; polvo, ácaros, bacterias, virus, etc.,
  • Las moléculas que son secretadas en el moco como la lisozima, la lactoferrina, los oligosacáridos o los anticuerpos, son la defensa química de nuestro cuerpo contra virus, bacterias y otros.

La hipersecreción de mocos hasta niveles molestos en resfriados, alergias, o infecciones se debe a que la mucosa responde a una serie de mensajes bioquímicos que dan la orden de “defender” al cuerpo; la defensa implica más secreción de enzimas, de anticuerpos, y de agua, y esto a su vez inflama el tejido mucoso, causando la famosa “nariz tapada”.

 

 

¿Por qué se producen más mocos?

 

Varias situaciones están detrás de una producción de moco elevada:

  • Infecciones (virus, bacterias, hongos).
  • Alergias.
  • Rinitis vasomotora, un caso de rinitis basado en estimulación del sistema nervioso que suele cursar sin inflamación.
  • Embarazo.
  • Uso de medicamentos: estrógenos, aspirina, betabloqueantes, bloqueadores de canales de calcio, ciertos antidepresivos, medicamentos para la disfunción eréctil.
  • Enfermedades no respiratorias: hipotiroidismo, vasculitis, etc.

El tipo de moco, los síntomas, y el patrón de aparición ayuda a diferenciar la razón detrás de la producción elevada de moco. La mayoría de los casos están relacionados con alergia e infecciones virales; las infecciones bacterianas no son tan frecuentes como podríamos creer.

 

¿Qué significa el color de los mocos?

 

Los mocos pueden tener más de un aspecto posible.

  • Moco claro traslúcido: es el “normal”, aumenta su producción en alergias, durante el embarazo, o en rinitis vasomotora.
  • Moco blanco: es uno de los mocos que aparece en los resfriados y de la sinusitis.
  • Amarillo opaco: otro que vemos en resfriados y la sinusitis. El color lo dan las células de defensa y los gérmenes en suspensión.
  • Verde opaco: el tercero que aparece en resfriados y sinusitis, y es el que más fuente de petición de antibióticos genera. El verde viene de los productos de desecho del moco amarillo con el añadido de enzimas ricas en hierro, como la lactoferrina, que le dan el tono verdoso.
  • Rojo o rosado: aparece cuando hay una lesión o en casos más intensos de rinitis vasomotora o embarazo. El color lo da la sangre que viene de la mucosa lastimada.
  • Marrón-anaranjado: se ve en lesiones que se están curando (“sangre vieja”) o después de respirar mucho polvo.
  • Negro: es menos frecuente, aparece en casos de infecciones fúngicas, tabaquismo o uso de drogas.

 

 

¿Cuándo necesito antibióticos para los mocos?

 

Es usual que nos digan “tengo moco verde, dame un antibiótico”. Como dijimos antes, el color verde indica defensa, pero no es una defensa específica de bacterias; puede aparecer color verde en infecciones virales, con lo que un antibiótico no te serviría de nada. Los síntomas que indican con más fiabilidad que podrías necesitar un antibiótico son:

  • Más de diez días de moqueo verde que no responde a tratamientos de venta libre.
  • Moco espeso y blanco con aspecto de pus.
  • Fiebre alta que no remite sola en pocos días.
  • Dolor facial al tacto.
  • Descarga de un solo lado de la nariz.

 

Si tienes alguno o varios de estos síntomas consulta con el médico, que hará un diagnóstico adecuado de tu cuadro y te recetará lo que necesitas para mejorar.