Remedios naturales, Respuestas de Salud

Remedios naturales para la ansiedad

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La ansiedad es una emoción natural que aparece cuando anticipamos una amenaza futura. Desde un punto de vista evolutivo es una ventaja porque nos pone alertas para evitar peligros, pero cuando es muy intensa puede resultar un problema para nuestras interacciones sociales, para nuestro descanso e incluso para nuestra comodidad física. Ya hablamos de los medicamentos que se utilizan para la ansiedad en otro artículo, y lo complementaremos con este artículo de remedios naturales y soluciones que han probado ser de utilidad para cuadros de ansiedad. La idea es que sepas que hay opciones y hables con los profesionales cuando ya te hayas informado un poco, pero no te automediques; si crees que puedes beneficiarte de estas plantas, habla con tu farmacéutico de confianza para que te recomiende lo más adecuado para ti.

Primera parte: ¿Qué remedios naturales podemos utilizar para la ansiedad?

Amapola de California (Eschscholzia californica Cham.)

La Amapola de California no debe confundirse con la amapola “a secas”, que es la planta de la que se extrae el opio. La sumidad florida de amapola de california es rica en alcaloides que le confieren propiedades como sedante, ansiolítica y antiespasmódica. Puede utilizarse para aliviar la ansiedad, para ayudar a conciliar el sueño e incluso para cefalea y sensibilidad a los cambios de tiempo. Como otros remedios naturales para la ansiedad, no es conveniente usarla durante el embarazo ni la lactancia. Tampoco conviene combinarla con alcohol, antihistamínicos y otros medicamentos sedantes (Orfidal®, Valium® y otras benzodiazepinas) porque pueden potenciarse los efectos sedantes.

Espino albar (Crataegus sp.).

La hoja, flor y fruto del espino albar contienen flavonoides y proantocianidinas. Los extractos hidroalcohólicos de espino albar han demostrado tener actividad tranquilizante, ayudando con la ansiedad y la inducción del sueño. Además actúan sobre las células musculares del corazón, permitiendo una mejor contracción y evitando la isquemia. Entre los remedios naturales para la ansiedad es la mejor opción para las personas en las que la ansiedad aparece con la sensación de que el corazón late más fuerte o más rápido. Eso sí, es importante asegurarse antes de utilizar esta planta de que no haya otros problemas cardíacos causando los síntomas.

Pasiflora (Passiflora incarnata L.).

La parte aérea de la pasiflora o flor de la pasión (las flores y/o los frutos) tiene actividad ansiolítica, tranquilizante y espasmolítica. Va muy bien en casos de intranquilidad, inquietud y dificultad para conciliar el sueño, y su actividad ansiolítica ha sido validada en más de un estudio clínico; de hecho, un ensayo pequeño mostró que tiene una actividad comparable a una molécula de la familia del Valium®, el oxazepam. Aunque aún no se han hecho ensayos clínicos al mismo nivel que otras moléculas de síntesis, podemos decir que la pasiflora “promete” como ansiolítica.

Lúpulo (Humulus lupulus).

La flor de lúpulo (la misma que aporta sabor a la cerveza) se ha utilizado tradicionalmente como tranquilizante, para aliviar síntomas de estrés mental y para facilitar el sueño. Se desconoce exactamente cuál o cuáles son las moléculas responsables de su efecto tranquilizante. En nuestro mercado es más fácil encontrar preparados en combinación con otras plantas que preparados hechos a base de lúpulo solo.

Melisa (Melisa officinalis)

La melisa es muy útil, ya que permite aliviar los síntomas de estrés mental, facilitar el sueño, y aliviar trastornos digestivos leves. Es muy buena opción para las personas en las que el estrés y la ansiedad cursa con problemas digestivos. Pero cuidado, la infusión de melisa no ha demostrado capacidad ansiolítica; son los extractos hidroalcohólicos los que tienen esta actividad. En el caso particular de esta planta es mucho mejor comprar extractos ya preparados, ya sea líquidos o desecados y encapsulados.

Valeriana (Valeriana officinalis L.).

La raíz de valeriana es una de las drogas más conocidas como sedante e inductora del sueño. Es muy efectiva, pues tiene más de una molécula que contribuye a su actividad relajante. Tiene un olor y sabor característico bastante desagradable, por lo que muchas personas prefieren consumir esta planta en cápsulas en vez de infusión o tintura alcohólica. Suele asociarse a lúpulo, melisa, pasiflora o amapola de california. Hay páginas webs que la recomiendan para su uso en el embarazo, pero por si acaso es mejor hablar con el médico antes de tomarla.

Lavanda (Lavandula angustifolia Mill.).

La flor de lavanda contiene un aceite esencial con actividad sedante y ansiolítica. Es útil en casos de agotamiento, agitación, insomnio, y ayuda a tolerar mejor las situaciones que causan ansiedad. Puede utilizarse por vía inhalatoria y existen preparados que se ingieren.

Naranjo amargo (Citrus x aurantium L.).

El naranjo amargo aporta aceite esencial de flor de azahar y de cáscara de naranja amarga. Además del clásico uso como perfumes de repostería, ambos aceites son calmantes, hipnóticos, mejoran el tiempo de sueño y relajan los músculos.

Tilo (Tilia sp).

Otro clásico. ¿Quién no ha dicho alguna vez “me tomo una tila para relajarme un poco”? La inflorescencia de tila se puede utilizar como tranquilizante suave, usualmente en infusión, aunque su uso es principalmente tradicional y tiene menos respaldo de ensayos científicos que otras plantas. Puede utilizarse en adultos y niños a partir de 4 años.

Segunda parte: ¿qué otras cosas puedo hacer si tengo ansiedad?

Los remedios naturales para la ansiedad te pueden ayudar hasta que hables con un profesional que confirme tu diagnóstico. Estas plantas son efectivas para síntomas de intensidad suave o moderada, y para que el día a día sea más llevadero, pero si necesitas “bajar rápidamente” de un ataque de ansiedad lo más efectivo son los medicamentos de síntesis.

Además, existen herramientas no farmacológicas para lidiar con la ansiedad, útiles tanto si utilizas plantas medicinales como si utilizas medicamentos de síntesis. Si estás pasando por una mala época puedes recurrir a alguna de estas medidas:

 

Ejercicio físico

Por un lado, se ha visto en estudios epidemiológicos que la gente que hace ejercicio tiene menos inclinación a sufrir de ansiedad. Por otro lado, se ha visto que la gente con ansiedad reduce sus síntomas cuando practica ejercicio. El ejercicio aeróbico está más estudiado que los ejercicios de resistencia, pero ambos parecen ayudar. Todavía no se saben las bases del funcionamiento del ejercicio físico para la mejora de la ansiedad, pero se cree que podría tener que ver con el control del cortisol (el cortisol sube con el estrés y baja con el ejercicio),  con la estimulación de ciertas zonas del cerebro, o favoreciendo la producción de cannabinoides endógenos, neurotransmisores que pueden regular otros neurotransmisores y ayudar con la ansiedad. Incluso podría ayudar aumentando la tolerancia a los síntomas: en el ejercicio también respiramos mucho, el corazón se acelera, sudamos o se nos seca la boca, pero en vez de sentirnos mal nos sentimos bien, y por asociación eso haría que los síntomas de la ansiedad fueran percibidos como “menos malos”.

Psicoterapia

El psicólogo puede ayudarte a controlar la ansiedad escogiendo diferentes formas de terapia. Una de las formas de psicoterapia muy utilizada en ansiedad es la terapia cognitivo-conductual. Es una forma de terapia relativamente rápida que pretende ayudarte a identificar las situaciones que te causan ansiedad, a tomar consciencia de los pensamientos y sentimientos que se generan alrededor de esas situaciones, y a facilitar cambios en las formas de percibir la realidad o pensar para poder cambiar tus reacciones. A veces podrás sentir incomodidad o como si te estuvieran desafiando, pues estas sesiones te impulsan a revisar situaciones que te pueden resultar desagradables y a analizar tus pensamientos y sentimientos, pero se ha visto que funcionan bien cuando terapeuta y paciente trabajan juntos hacia objetivos previamente definidos.

Relajación

Varios ensayos clínicos se han diseñado para ver la utilidad de la musicoterapia, yoga, o el mindfulness. La mayoría de estos ensayos son menos potentes que los que demuestran el funcionamiento de la psicoterapia o los medicamentos de síntesis, pero los resultados son lo suficientemente prometedores como para que los mencionemos aquí.

Ya estoy tomando medicamentos ¿puedo cambiarlos por plantas o técnicas de relajación?

No sin hablarlo con el médico que te recetó medicamentos de síntesis. Es verdad que algunas personas no responden todo lo bien que quisieran a un tratamiento con medicamentos, ni con tanta rapidez, pero los medicamentos no deben abandonarse de cualquier manera. Dejar los ansiolíticos requiere un proceso y será el médico el que te lo paute según lo que estás tomando. Además, ciertos cuadros pueden responder bien con plantas pero otros requieren medicación, así que habla con tu médico para saber qué opciones tienes.

Lo que sí puedes hacer es complementar los medicamentos con técnicas de relajación, con deporte y con psicoterapia. Cado uno de ellos refuerza tu bienestar de diferentes maneras y no interacciona con los medicamentos que puedas estar tomando así que ¡adelante! Sal a correr, ve al gimnasio, busca un terapeuta cualificado… todas son opciones válidas para ayudarte a dejar la ansiedad atrás.