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¿Para qué sirven las mascarillas de tela lavable?

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Dentro de la variedad de mascarillas que existen actualmente encontramos las llamadas “mascarillas de tela”. Se pueden comprar en una amplia variedad de tallas y colores, y suelen ser una opción más económica que las mascarillas de usar y tirar. Pero ¿protegen realmente? ¿Cómo debemos utilizarlas para que nos protejan lo mejor posible? Te lo contamos en este artículo.

¿Qué tipos de mascarillas de tela existen?

Oficialmente, y si nos ponemos exquisitos, hasta las mascarillas quirúrgicas y las FFP2 podrían considerarse como “de tela”, sólo que de telas muy especiales. Pero cuando pensamos en “mascarilla de tela” nos viene una de estas dos mascarillas a la cabeza:

  • Mascarillas higiénicas reutilizables certificadas bajo la norma UNE 0065:2020.
  • Mascarillas de tela no homologadas.

¿Qué es una mascarilla de tela no homologada?

Básicamente, son las mascarillas de tela que utilizábamos al inicio de la pandemia, cuando no había suficientes mascarillas higiénicas, ni quirúrgicas, ni FFP2. Algunos hospitales españoles llegaron a pedir donaciones de mascarillas de tela de algodón, tan grande fue la escasez de material de protección. El criterio era que “algo harían” aunque no sabíamos cuánto, como sí sabíamos en el caso de la FFP2 o la mascarilla quirúrgica.

Hoy en día no se recomienda utilizarlas, ya que las mascarillas higiénicas reutilizables son económicas y fáciles de encontrar en el mercado.

¿Qué es una mascarilla higiénica reutilizable?

Las mascarillas higiénicas reutilizables son un tipo de mascarilla creadas específicamente durante esta pandemia. Están destinadas a niños y adultos en situaciones en las que no es necesario utilizar una mascarilla FFP2 o una mascarilla quirúrgica, básicamente personas sanas que no están en contacto estrecho con otras personas. Tienen la ventaja de ser lavables y reutilizables, como las mascarillas de tela no homologada, pero en este caso sabemos qué características tienen y durante cuántos lavados mantienen sus propiedades.  La normativa que las regula (la llamada UNE 0065:2020) define materiales, forma de elaboración, etiquetado, uso, y especificaciones de eficacia de filtración bacteriana (BFE), de respirabilidad y de lavados mínimos. También recomienda que se utilicen un máximo de 4 horas por comodidad e higiene.

¿Qué propiedades cumple la mascarilla higiénica reutilizable?

La etiqueta del paquete de mascarillas te da toda la información:

  • Tamaño de la mascarilla. Existen 3 tamaños para niños (incluida el rango de edad aproximada) y un tamaño para adulto, que está especificado al centímetro. En este punto es donde algunas marcas “se escaquean” un poquito, sobre todo cuando la forma no es rectangular y con tres pliegues como las quirúrgicas, pero igualmente suelen darte una idea de tamaño o edad aproximada del usuario.
  • Eficacia de filtración bacteriana. Se pide un resultado mayor o igual a 90% a lo largo de toda la vida útil de la mascarilla. El ensayo es el mismo que para las mascarillas quirúrgicas, a la que se les exige un 95% (tipo I) o 98% (tipos II y IIR).
  • Respirabilidad. Indica la diferencia de presión de aire a ambos lados de la mascarilla para que el aire pase a través de ella, lo cual se relaciona con la comodidad de respirar con ella. Cuanto menor sea este valor menos cuesta hacer pasar el aire, y el valor debe ser menor a 60 Pa/cm² (otra vez, está copiado de la normativa de mascarillas quirúrgicas).
  • Número máximo de lavados en los que la prenda mantiene la BFE y respirabilidad. La norma pide mínimo 5 lavados pero algunas aguantan 10, otras 30, o incluso se han visto 100 lavados.
  • Tiempo recomendado de uso. Están diseñadas para un máximo de 4 horas, pero si se humedece antes (ej: por hablar mucho rato o por hacer deporte) conviene cambiarlas.

¿Qué pasa si utilizo la mascarilla de tela homologada más de lo que toca?

Si utilizas la mascarilla cuando ya está húmeda, o más allá de los lavados recomendados, no sabemos qué tan bien actúa. No está estudiado qué tan rápidamente se degrada la protección, por lo que no podemos decir “estírala tres lavados” o  “sólo úsala una hora si hablas mucho, dos horas ya es mucha humedad”. Y la inspección a simple vista no es garantía de que las propiedades se mantienen; sabemos que si la mascarilla se rompe o degrada hay que tirarla, pero no sabemos si cuando “parece que está bien” es que realmente “todo está bien”. Por tu seguridad y la de todos es mejor respetar los límites que establece el fabricante en la etiqueta.