¿Cómo sé si tengo infección de orina?

Una “infección de orina” es el nombre que se le da coloquialmente a una infección que puede estar presente a lo largo del aparato urinario, desde la parte baja (vejiga) hasta la parte alta (riñón). La mayoría de las veces que decimos “infección de orina” nos referimos a la cistitis bacteriana, que es la “infección de orina” que se da en la vejiga. Es muy usual que, frente a ciertos síntomas, una persona vaya a la farmacia y pida “un antibiótico para la infección de orina”. Pero hay otras condiciones que pueden dar síntomas muy parecidos y que necesitan otros tratamientos. Diferenciar los cuadros y dar un diagnóstico definitivo requiere la intervención de un médico, pero podemos contarte algunas cosas interesantes al respecto en este artículo.

 

 

¿Qué síntomas causa la infección de orina?

 

Por norma general, una cistitis bacteriana cursa con estos síntomas:

  • Necesidad de orinar varias veces al día, más que lo usual.
  • Urgencia para orinar, con sensación de “no aguanto” o “tengo que correr al baño”.
  • Molestias o ardor al orinar.
  • Sensación de vejiga sin vaciar después de orinar.
  • Dolor en el bajo vientre.
  • Presencia de sangre en la orina.

Es más frecuente en las mujeres que en los hombres; en las mujeres, por las características del aparato urinario, es más sencillo pillar una infección urinaria que en el caso de los hombres. En los hombres estos síntomas suelen aparecer asociados a problemas de próstata, por lo que son más frecuentes a partir de los 50 años.

 

 

¿Qué cistitis hay, además de la típica cistitis bacteriana?

 

Otras condiciones que pueden confundirse con una cistitis bacteriana son:

  • Cistitis intersticial. Es una inflamación crónica de la vejiga, en la que también hay necesidad de ir al baño con frecuencia, dolor pélvico, y dolor al orinar.
  • Cistitis por quimioterapia. Los medicamentos quimioterápicos que se eliminan por vía urinaria pueden irritar la vejiga, causando molestias al orinar.
  • Cistitis química. Es una alergia, usualmente a productos químicos presentes en la ropa interior o productos de higiene íntima, que inflama la zona y causa molestias al orinar.
  • Cistitis asociada a enfermedades de transmisión sexual. Aunque está causada también por bacterias (y algún otro microorganismo) y los síntomas se parecen mucho, requiere un tratamiento y un tipo de intervención educativa diferente para evitar su repetición.

 

¿Cómo se diferencian los cuadros?

 

Bien, para empezar, si tienes todos los síntomas propios de la cistitis bacteriana, y sólo esos, la probabilidad de que tengas una cistitis es muy alta. Cuantos menos síntomas, menor es la posibilidad; se estima que si sólo hay el típico ardor al orinar la probabilidad de una cistitis es de un 15%. En los casos de menor probabilidad las tiras reactivas ayudan a diagnosticar, basándose en dos parámetros importantes:

  • Leucocitos: la presencia de células de defensa en la orina apuntan hacia la infección urinaria.
  • Nitritos: los nitritos no son propios de la orina, sino que aparecen por el metabolismo bacteriano.

Los urocultivos con antibiograma sirven para determinar cuál es el mejor antibiótico para ti, particularmente en los casos de repetición, pero no son parte integral del diagnóstico. Como demoran varios días, la información será complementaria pero no se la espera para empezar un tratamiento.

Pero también es fácil confundirse una cistitis con otras cosas…

 

 

¿Con qué otros cuadros puede confundirse una cistitis?

 

Algunos de los síntomas de la cistitis pueden aparecer también en estas patologías:

  • Uretritis.
  • Vulvovaginitis.
  • Prostatitis aguda.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Pielonefritis.

 

Por todo esto es que los farmacéuticos derivamos al médico frente a una petición de antibióticos para una infección de orina de esas que “siempre te pasan”: porque quizás algún día no sea lo mismo que la vez anterior y cambie el tratamiento, o porque el médico decida recetar otra cosa frente a la sistemática repetición de los síntomas. Si lo vemos muy claro damos algunos productos naturales y consejos que pueden ayudar a resolver el cuadro, pero frente a la duda derivamos al médico para que haga el diagnóstico e instaure el tratamiento correcto.

 

Si quieres saber más sobre los productos naturales que puedes utilizar en una infección de orina puedes leer este artículo.