Vitamina B12: ¿Qué pasa si no la tomo?

 

La vitamina B12 o cobalamina es una vitamina que contiene un átomo de cobalto en su centro y está rodeada de una estructura orgánica compleja. Esta estructura puede variar en algunos átomos, dando lugar a diferentes formas de vitamina B12. Las formas que se comercializan para consumo humano son la cianocobalamina, la metilcobalamina, la hidroxocobalamina y la adenosilcobalamina. Las más comunes son las dos primeras, presentes en medicamentos y complejos vitamínicos.

 

 

¿Cuáles son las fuentes de vitamina B12?

 

Los seres humanos necesitamos entre 1,8-2,8 microgramos (0,0018-0,0028 miligramos) de vitamina B12 al día, dependiendo de la edad, del sexo, y de otros factores. La vitamina B12 es sintetizada por bacterias anaerobias, incluidas las que los humanos tenemos en nuestro intestino, pero esta fuente no cubre todas las necesidades diarias que tenemos las personas. Las plantas no son capaces de sintetizar vitamina B12, por lo que los humanos necesitamos comer carne, leche o huevos para obtener vitamina B12 de la dieta. Los alimentos más ricos en vitamina B12 son el hígado vacuno, las vísceras de las aves, la trucha, las almejas, y en mucho menor cantidad las yemas de huevo.

 

El aprovechamiento de vitamina B12 “tiene truco”. La vitamina B12 necesita medio ácido en el estómago para poder ser absorbida, ya que esta vitamina se almacena unida a otras proteínas. El ácido separa la vitamina de la proteína que la almacena, dejándola libre. Luego, la vitamina libre debe unirse a otras proteínas humanas (proteínas R y factor intrínseco) para ingresar en nuestro organismo correctamente.

 

 

Funciones de la vitamina B12

 

La vitamina B12 cumple un rol fundamental, junto con el ácido fólico, en el metabolismo del carbono. Entre ambos, junto con una batería enzimática apropiada, pueden mover grupos con carbono de una molécula a otra.  Así se transforman aminoácidos, ácidos grasos, y se sintetiza correctamente el ADN, permitiendo que la vitamina B12 sea parte integral de:

  • Desarrollo de células sanguíneas.
  • Síntesis de mielina, que es la sustancia que recubre los nervios.
  • Síntesis del neurotransmisor acetilcolina.
  • Correcto desarrollo fetal e infantil.
  • Mantenimiento de la estructura ósea, evitando la osteoporosis.

 

 

¿Qué pasa si hay carencia de vitamina B12?

 

Debido a la gran cantidad de reacciones metabólicas en las que está involucrada, la carencia de vitamina B12 se expresa de más de una forma diferente.

Una de las expresiones de carencia de vitamina B12 es la anemia perniciosa, una forma de anemia diferente a la anemia que se produce por falta de hierro. El mecanismo de esta anemia está relacionado con la mala síntesis de ADN cuando las células sanguíneas se forman, generando glóbulos rojos anormales. Otra forma de carencia de vitamina B12 da lugar a problemas neurológicos debidos a la pérdida de la vaina de mielina en los nervios, usualmente neuropatías periféricas. La persona siente un cosquilleo o cambio de temperatura, sobre todo en manos y pies, que no se corresponden con una causa física. Si los problemas neurológicos aparecen en el sistema nervioso central puede haber cambios en el humor y la memoria. Estos síntomas no tienen por qué aparecer en todas las personas; a veces predomina la anemia, a veces los síntomas neurológicos.

 

Cuando hay un nivel bajo de vitamina B12 que no llega al nivel de carencia clínica puede aparecer homocisteinemia, al igual que cuando hay carencias de folato. También se ha visto que enfermedades neuronales como el Alzheimer, Parkinson, depresión, o esclerosis múltiple cursan con niveles relativamente bajos de vitamina B12 en sangre, pero no se ha demostrado una relación causal; por ahora sólo sabemos que estos problemas coexisten.

 

La carencia clínica que desemboca en anemia y problemas neuronales puede ser difícil de tratar, ya que suelen aparecer en pacientes con problemas para absorber la vitamina B12.

 

 

Suplementación con vitamina B12

 

La carencia de B12 por mala dieta no es muy común actualmente en la población general, ya que nuestra dieta omnívora actual suele aportar la vitamina B12 diaria que necesitamos. Además, una buena cantidad de alimentos están fortificados con vitamina B12: derivados lácteos, cereales para el desayuno, zumos, galletas, y otros varios que se encuentran en varias estanterías del supermercado tienen un aporte “extra” de vitamina B12 que no estaba en sus ingredientes originales.

 

La carencia de vitamina B12 por bajo aporte aparece casi exclusivamente en la población vegana. Los veganos, que deciden por voluntad propia no comer ningún alimento de origen animal, no tienen en su dieta ninguna fuente de vitamina B12, por lo que para evitar problemas de salud deben tomar vitamina B12 extra.

 

Otros pacientes que necesitan suplementación con vitamina B12 son aquellos que, por algún motivo de salud estomacal o digestiva, no pueden absorberla. En este caso la suplementación se hace por vía intramuscular, ya que por vía oral no podría ser aprovechada. En esta categoría entran algunos pacientes que han utilizado omeprazol o similares durante años, pacientes con problemas digestivos que no pueden secretar las proteínas de transporte necesarias, infecciones por Helicobacter pylori no tratadas, cirugía bariátrica (reducción de estómago) o insuficiencia pancreática.