Cremas para golpes: ¿Qué puedo usar?

 

Un tropiezo, una caída de un peque que comienza a caminar, un tirón del perro que nos hace perder el equilibrio… ¿a quién no le ha pasado alguna vez, por algún motivo u otro, darse un golpe que deja la zona adolorida? Las cremas para golpes son una opción terapéutica válida para utilizar solas o complementando un masaje o un medicamento antiinflamatorio.

 

¿Cuándo puedo usar una crema para golpes?

 

Las cremas para golpes son una excelente opción cuando el golpe no ha causado heridas ni lesiones importantes, es decir, fue un golpe relativamente ligero. La mayoría de los envases y prospectos de productos de venta libre en crema para golpes utiliza los siguientes términos:

  • Dolor e inflamación leves y ocasionales.
  • Contusiones.
  • Golpes.
  • Distensiones.
  • Tortícolis.
  • Contracturas.
  • Esguinces leves.

Los golpes más severos en los que se sospecha una luxación, un esguince importante, o incluso una pequeña fractura interna deben ser valorados por un médico antes de utilizar una crema para golpes. No solamente porque estos casos requieren el cuidado adecuado para recuperarse sin dejar secuelas, sino porque el movimiento y la fricción necesarios para aplicar la crema pueden  empeorar la lesión.

 

¿Qué texturas hay?

 

Hay diferentes tipos de texturas para las cremas para golpes:

  • Gel: Textura fluida y ligera. Al aplicarlo da sensación de ligereza y frescor, no solamente por ser un gel sino porque también se les suele añadir alcohol o mentol. Son muy buenos para zonas pilosas por la sensación de evanescencia y porque no deja residuo aceitoso.
  • Cremas: Son menos ligeras que los geles y un pelín más lubricantes, con lo que favorecen el masaje y el desarrollo de calor en la zona. También suelen ser más amables con la piel porque las cremas llevan una parte de aceite en su fórmula que suaviza la piel, por lo que son mejores para dolores que tienden a demorar en desaparecer.
  • Espumas y sprays, formas galénicas que son ligeras y cómodas de aplicar.

 

 

¿Qué principios activos utilizan?

 

Podemos separar las cremas para golpes que utilizan principios activos “de síntesis” de las que utilizan extractos naturales.

 

Cremas para golpes con activos de síntesis

 

Comencemos por los activos de síntesis, a los que podemos clasificar (a grandes rasgos) en dos grupos: los antiinflamatorios y los salicilatos.

Los AINEs son los Antiinflamatorios No Esteroideos, como el ibuprofeno, el diclofenaco o el piketoprofeno. Son muy buenos calmantes y muy seguros, por los que son una de las primeras opciones al dispensar una crema para golpes.

No deben usarlo las personas alérgicas a los AINEs, los alérgicos al ácido acetilsalicílico (la Aspirina®) y niños menores a 12-14 años (la edad varía según el medicamento considerado). Dentro de esta categoría podemos encontrar al Ibufen® y al Cinfadol®.

 

Los salicilatos son medicamentos derivados del ácido salicílico. Por vía oral son medicamentos considerados AINE. Pero la actividad de los salicilatos por vía tópica no es exactamente analgésica sino rubefaciente, es decir, hacen que la piel se ponga roja. Eso significa que está yendo más sangre a la zona (de ahí el color) con lo que se produce un efecto calor que alivia el dolor y favorece la recuperación. Alivian el dolor muy bien, pero no deben ser utilizados por alérgicos a los salicilatos ni por niños pequeños. Dentro de esta categoría encontramos al Algesal®.

 

Cremas para golpes con activos de origen natural

 

Aunque hoy en día utilizamos mucho los salicilatos de síntesis, también encontrarás productos  basados en extractos naturales que contienen salicilatos en las cremas para golpes. Por ejemplo, un producto natural muy utilizado es la esencia de Wintergreen, proveniente de la gaulteria (Gaultheria procumbens). El aceite esencial de gaulteria se utiliza  en linimentos, cremas, sprays y aceites musculares, pero no debe aplicarse a gente alérgica a los AINEs, ni a los niños muy pequeños, ni a gente con piel muy sensible, debido a la posibilidad de reacciones cutáneas de tipo alergia o irritación. Un ejemplo de estos productos son los de la línea Aromalgic de Pranarom®.  

 

Actualmente el producto natural “estrella” en caso de golpes es el árnica. La flor de árnica (Arnica montana) contiene productos antiinflamatorios que funcionan muy bien en caso de golpes y, a diferencia de los rubefacientes, puede utilizarse en niños pequeños. También se pueden utilizar en adultos con confianza, ya que algunos estudios muestran que el efecto del árnica por vía tópica es comparable al de los AINEs.

Recuerda que “natural” no significa “libre de efectos adversos y contraindicaciones”, y que los excipientes también pueden interactuar con la piel, por lo que no todas las cremas basadas en productos naturales servirán en todos los casos. Dentro de la categoría “a partir de los 3 años” encontramos a nuestro producto ecovital Compleat Arnicrem®, que alivia el dolor y la inflamación de los golpes gracias a su contenido de árnica, hipérico, caléndula y mentol. El hipérico tiene acción analgésica y antiinflamatoria, por lo que es un excelente compañero para el árnica. La caléndula permite que la crema, aunque ligera y mentolada, cuide la piel de la zona golpeada.

 

Más allá de la crema que escojas, o de la que te ayude a escoger tu farmacéutico de confianza, recuerda que cuidar un golpe no es solamente tomar o aplicar medicamentos. Dependiendo del tipo de golpe y su gravedad, es importante que consultes al médico si notas alguno de los signos de alarma que comentamos antes.