¿Qué es el Sintrom?

El Sintrom® es el nombre comercial de un medicamento que contiene el principio activo acenocumarol. Es un medicamento antitrombótico que actúa como antagonista de la vitamina K. Pero, ¿qué quiere decir toda esa frase realmente? ¿por qué hacen tantos controles cuando se toma Sintrom®? Estas y otras respuestas las encontrarás en este artículo.

 

 

¿Qué es el acenocumarol?

 

Como dijimos antes, es un antitrombótico que actúa como antagonista de la vitamina K. Vamos por partes:

  • Antitrombótico: los medicamentos antitrombóticos son los que impiden la formación de trombos, es decir, previenen que la sangre se coagule en el interior de las venas y arterias. Normalmente la sangre tiene mecanismos para evitar esto, pero cuando fallan se necesitan medicamentos antitrombóticos. El Adiro®, el Clexane® o el Sintrom® pertenecen a esta categoría.
  • Antagonista de la vitamina K: la vitamina K controla el proceso de coagulación y, al bloquearse este mecanismo de control, la sangre fluye más libremente y sin producirse trombos.

 

Según el problema del paciente se desea mayor o menor bloqueo de la coagulación, algo que se mide con una unidad llamada INR.

 

 

¿Qué es el INR?

 

El INR es la sigla de International Normalized Ratio, índice internacional normalizado. Existe una prueba de laboratorio llamada tiempo de protrombina que mide el tiempo que demora la sangre en coagularse, pero el tiempo en segundos por sí solo no es adecuado para controlar la coagulación de la sangre porque varía mucho y por varios factores. Para estandarizar la medida se inventó el INR: tiempo de protrombina de un paciente dividido por el tiempo de protrombina de una sangre controlada y normal, y ese cociente se eleva a una potencia determinada por el fabricante de los reactivos con los que se determinó el tiempo de protrombina del paciente.

 

 

¿Cuándo se recomienda usar Sintrom®?

 

Las patologías que se benefician del uso del Sintrom® son patologías relacionadas con un aumento de la coagulación, tales como:

  • Trombosis venosa profunda.
  • Embolismo pulmonar.
  • Problemas cardíacos relacionados con la formación de trombos: fibrilación auricular, valvulopatía cardiaca, prótesis valvulares cardiacas, tras un infarto agudo de miocardio o miocardiopatía dilatada.
  • Tromboembolismo cerebral recurrente.

 

El tratamiento o prevención de estos problemas se puede lograr utilizando las dosis de Sintrom que llevan al paciente al nivel de INR recomendado en cada enfermedad.

 

 

¿Cómo se toma el Sintrom®?

 

La dosis diaria se toma siempre a la misma hora, separada lo más posible de las comidas. A diferencia de otros medicamentos, que se toman siempre la misma cantidad todos los días, la dosis diaria de Sintrom® puede variar los diferentes días de la semana, ya que la toma de Sintrom® se cuenta en miligramos semanales; es usual que se alterne medio comprimido con tres cuartos de comprimido día sí día no, o que lunes y jueves la dosis suba una semana para subir martes y viernes la otra. Y como el INR objetivo cambia según la patología, y como cada paciente reacciona diferente a la toma de Sintrom®, las pautas semanales de Sintrom® son personalizadas.

Cuando la toma de Sintrom® se vuelve complicada de seguir es posible solicitar a tu farmacia de confianza que te prepare un blíster con toda la medicación que tomas, Sintrom® incluido.

 

 

¿Por qué se hacen tantos controles de Sintrom®?

 

Cuanto mayor es el INR, más fluye la sangre sin coagular y menos riesgo de trombo hay, pero también es mayor es el riesgo de hemorragia. De ahí que el INR tenga un valor objetivo al que deseamos llegar, pero que no queremos sobrepasar, usualmente entre 2,0 y 3,5.

 

Al inicio del tratamiento es necesario hacer controles muy seguidos (algunas guías hablan de pruebas cada dos-tres días, otras cada día) hasta llegar al INR objetivo porque no se sabe cómo reaccionará el cuerpo: la misma dosis de Sintrom® no tiene por qué resultar en el mismo INR en dos pacientes diferentes. Al llegar al valor de INR deseado y estabilizarse allí, los controles pueden espaciarse más (semanales, quincenales) hasta hacer controles mensuales. Los controles mensuales no se abandonan porque el INR puede variar por muchas cosas (cambios de medicación, cambios en la alimentación, uso de productos de herbolario, diarreas, errores en la toma de la medicación, etc.) y es importante corregir la dosis de medicación para volver al INR objetivo lo más pronto posible.

 

Si te resulta molesto ir con frecuencia a la clínica puedes considerar el uso de dispositivos de autocontrol para medir el INR. Son aparatos similares a los que se utilizan para medir la glucosa en sangre. Soy muy cómodos comparados con las visitas al hospital o al CAP, pero no son baratos ni cubren las necesidades de todos los pacientes. Tu médico puede ayudarte a valorar si eres buen candidato para esta forma de control del INR.