Vitaminas para las uñas

 

Las uñas son unas estructuras de defensa que protegen el dedo y ayudan a realizar tareas delicadas en las que el dedo no puede intervenir. En su día fueron el equivalente a las garras de los animales y cumplieron un rol importante en nuestra defensa, pero hoy la función de las uñas tiene una doble vertiente: tanto protegen el dedo como cumplen una función social, ya que la apariencia de la uña tiene una importancia estética no menor en nuestra sociedad.

Se ha postulado que la importancia de las uñas y el cabello como “arma de seducción” está basada en que son una excelente publicidad de nuestro estado de salud: si tenemos uñas bonitas y cabello bonito, es que nos estamos alimentando como corresponde, y nuestro cuerpo puede dedicar recursos a mantener estructuras de protección secundarias como el cabello y las uñas. Y si tenemos recursos extra para nosotros, también tenemos recursos para proveer de nutrientes a nuestra descendencia. Al final del día, todo se reduce a escoger una pareja que pueda asegurar una buena crianza a nuestros hijos, y la biología indica que alguien con cabello brillante y uñas perfectas tiene más nutrientes para repartir que otra persona con uñas frágiles y cabello quebradizo.

 

¿Cómo están formadas las uñas?

 

Para entender cómo trabajan los complementos de vitaminas para las uñas es importante conocer la estructura de la uña y cómo se produce en nuestro cuerpo. Las uñas están hechas sobre todo de queratina, una proteína rica en un aminoácido llamado cistina, que también está presente en piel y cabello. La queratina sintetizada en las uñas es más rica en azufre que la queratina de la piel y cabello, ya que el azufre aporta esa rigidez que le permite proteger los dedos. La uña también contiene pequeñas cantidades de calcio, hierro, y zinc. Pero la flexibilidad la aportan unos componentes llamados “fosfolípidos”, que son básicamente lipídicos y pueden asociarse a proteínas y otros compuestos para dar flexibilidad sin que la uña pierda resistencia. En el proceso de síntesis de la uña participan varias vitaminas como la A, C, E, vitaminas del grupo B incluida la biotina, y micronutrientes como el cobre y el selenio.

 

¿Cómo funcionan las vitaminas para las uñas?

 

Las vitaminas A, C, biotina, y los otros componentes de la uña son necesarios en su justa cantidad para que la uña se desarrolle bien. Si sobran la uña saldrá igual de bonita, pero si no son suficientes la uña notará su falta y comenzarán los problemas. De hecho, se sabe de la importancia de los minerales y vitaminas para la salud de la uña en base a observaciones de pacientes con carencias: los anémicos tienen uñas cóncavas, las personas con carencia de ácidos grasos esenciales tienen uñas que se descaman, etc.

Con una dieta balanceada las uñas deberían crecer correctamente y no deberíamos necesitar ningún aporte extra de ninguna vitamina para las uñas, pero nuestra dieta muchas veces nos aporta cantidades subóptimas de algunos de los nutrientes mencionados y la síntesis de uña nueva se ve resentida. Es por ello que las vitaminas para las uñas aseguran el aporte diario de vitamina A, vitamina C, y vitaminas del grupo B, de modo que siempre haya nutrientes disponibles para la uña. También hay complementos de vitaminas para las uñas que añaden a la fórmula minerales como cobre, hierro, silicio o selenio, e incluso cistina, para hacer una fórmula más completa. Con estos suplementos aseguras un aporte correcto de nutrientes, con lo que la uña crecerá sana y bonita, aunque deberían ser solamente una ayuda hasta que puedas corregir el déficit dietario que causó el problema en primer lugar.

 

¿Qué otras opciones hay?

 

Existen también productos en crema que se pueden aplicar en la base de las uñas. Estos productos son más ricos en aceites que aportarán la base para que el cuerpo sintetice fosfolípidos, así como las vitaminas que se pueden disolver en base aceitosa (sobre todo las A y E). Aplicarlos en forma de masaje no solamente aporta los nutrientes mencionados, sino que estimula la circulación sanguínea en la matriz de la uña, favoreciendo que la propia uña crezca más y mejor.

Uno de los problemas que tienen las vitaminas para las uñas es la lentitud con la que se ven resultados, ya que la uña demora unos meses en crecer desde la base hasta la punta. Las vitaminas para las uñas harán que la uña nueva crezca mejor si tienes un déficit nutricional, pero la uña que ya ha crecido débil o quebradiza no se arreglará por nada que aportes por vía oral. Para evitar el mal aspecto y las roturas en uñas que ya han crecido hay varias opciones en el mercado:

  • hay líquidos que fortifican la punta de la uña, que es la parte de la uña expuesta a roturas y desgaste.
  • existen productos que se aplican en toda la uña que interactúan con la estructura de la uña, reforzando la matriz que ya está sintetizada.

 

Algunos consejitos…

 

Sobre todo, ¡cuida mucho a tus uñas! Evita los tratamientos agresivos, ya que el uso continuado de los productos químicos involucrados en uñas postizas o esmaltes fuertes agreden la base de la uña. Córtalas y límalas con regularidad y respetando la forma de la uña, ya que la forma equivocada puede dar lugar a uñas que se enganchan o encarnan con facilidad. Una buena manicura deja la uña cuadrada o ligeramente redondeada, y permite que la uña cumpla su función de protección.  Y si trabajas con productos de limpieza o sumerges mucho las manos en agua es mejor que utilices guantes, ya que el continuo contacto con el agua reseca las uñas y las hace más frágiles y quebradizas.

 

Finalmente, si ves que tus uñas están muy blancas o pálidas, tienen un tono amarillento, tienen una textura muy irregular, o te aparece una línea vertical oscura por debajo de la uña, consulta con un profesional antes de comprar un producto para las uñas, pues algunas de estas condiciones pueden señalar enfermedades que necesitan diagnóstico y cuidado médico.