Embarazo y bebés, Respuestas de Salud

Salud bucodental durante el embarazo

|

¿Has oído decir “cada hijo cuesta un diente”? Este dicho popular tiene una cierta base: descuidar la salud bucodental durante el embarazo puede llevar a tener problemas dentales, incluida la pérdida de piezas. ¡Pero el dicho no tiene por qué cumplirse! Te contamos en este artículo qué puedes hacer para lucir una hermosa sonrisa antes, durante y después del embarazo.

¿Cómo se relacionan la salud bucal y el embarazo?

Hay varios factores que afectan la salud bucodental de la futura mamá:

  • Cambios hormonales. Las encías cambian por los cambios hormonales de la madre, haciéndose más permeables y sangrando con más facilidad. También aparecen los granulomas del embarazo, lesiones abultadas que sangran con facilidad y suelen desaparecer tras el parto.
  • Placa dental bacteriana. La placa dental bacteriana es un conjunto de bacterias bucales que se deposita y crece alrededor de las encías cuando la higiene no es adecuada. Esta placa es un factor de riesgo para la enfermedad periodontal, un proceso en el que la placa crece y destruye tejido de encía, destruye el tejido óseo del diente y las defensas locales bajan. Las hormonas hacen que la encía sea más sensible al ataque de la placa dental.
  • Vómitos matutinos. El ácido en la boca puede atacar al material del diente favoreciendo la aparición de caries.
  • Sequedad bucal. Las hormonas disminuyen la producción de saliva y la sequedad bucal favorece el desarrollo de caries.
  • Tabaquismo. El tabaco impacta negativamente en la salud de las encías, pues favorece la gingivitis.

Lo que no pasa en ningún momento es que el bebé “robe el calcio de los dientes”. La primer fuente de calcio es la dieta; si la dieta es pobre en calcio el cuerpo de la madre saca calcio de sus huesos, no de sus dientes.

¿Qué puedo hacer durante el embarazo para mantener la salud bucodental?

Para empezar, agenda una visita con tu dentista. Una revisión a tiempo permitirá tomar medidas preventivas como una buena limpieza o instaurar cambios en tu rutina de higiene (añadir colutorio, reforzar la técnica de cepillado, etc). Y a lo largo del embarazo es recomendable:

  • Cepillar regularmente tus dientes después de cada comida. Una buena limpieza debe demorar aproximadamente dos minutos.
  • Utilizar hilo dental o cepillos interdentales para limpiar bien los dientes allá donde el cepillo no cumple bien su función.
  • Evitar el picoteo y las bebidas azucaradas. Y si te tientas entre comidas vuelve a cepillarte para no dejar los dientes sucios durante horas.
  • Aclarar tu boca después de vomitar solamente con agua. Espera una hora para cepillarte los dientes, pues el cepillado con el ácido mal aclarado o aún presente en la boca puede facilitar que el ácido ataque los dientes.
  • Buscar señales de gingivitis (inflamación de las encías): sangrado de encías, dolor o sangrado al cepillar los dientes, inflamación, color rojo brillante. Puede parecer poco importante, o algo que “puede esperar”, pero estás frente a la primera fase de la enfermedad periodontal.
  • Hacer gárgaras con solución ligeramente salina o suero fisiológico. El agua salada reduce la sensibilidad de la encía.

Sobre todo, no dejes de cepillarte por culpa del dolor y del sangrado, porque la falta de higiene puede acelerar la progresión de la enfermedad periodontal. Si tienes alguna molestia consulta con en tu farmacia de confianza, que sabrán indicarte qué medidas puedes tomar para cepillarte con menos molestias hasta que tu dentista te revise.

Y si “estás buscando quedarte embarazada”…

Es un excelente momento para visitar al dentista. Si visitas al dentista después de concebir y encuentran un problema es posible que haya que esperar al segundo trimestre para tratarlo. Algunos tratamientos dentales se evitan durante el primer trimestre para disminuir la exposición del bebé a fármacos, mientras que otros se evitan en el tercer trimestre para evitar la incomodidad de estar sentada en la misma posición mucho rato. Durante el primer y el tercer trimestre sólo se realizan tratamientos “de emergencia”, dejando para el segundo los que pueden esperar un poco. En cambio, si tu dentista detecta problemas dentales antes de la concepción, podrás someterte a cualquier tratamiento que te recomienden y tomar todo tipo de analgésicos sin problemas.