Prevención: Vitamina D y COVID-19

Las vitaminas son sustancias que se encuentran en pequeñas cantidades a los alimentos y resultan indispensables por el correcto funcionamiento del organismo.
Hay 2 tipos de vitaminas:

  • Las hidrosolubles se disuelven al agua.
    Son las vitaminas C, B1, B2, B3, B6 y B12.
  • Las liposolubles se disuelven a lípidos y grasas.
    Son las vitaminas A, E, D y K.

 

 

¿Qué puede suponer un déficit de vitaminas?

 

  • Cansancio, relacionado con la vitamina B12.
  • Infecciones respiratorias agudas, relacionado con la vitamina D.
  • Sequedad ocular, relacionado con la vitamina A.
  • Caída del cabello o dermatitis, relacionado con la Biotina.
  • Sangrado de encías, relacionado con la vitamina C.

Son ejemplos de síntomas habituales relacionados, no implica una evidencia directa. Puede haber otros motivos por los cuales una persona tenga esta sintomatología.

 

 

¿Qué vitaminas muestran más evidencia científica?

 

La evidencia indica que la suplementación con múltiplos micronutrientes que tienen un papel de apoyo del sistema inmunitario, puede reducir el riesgo de infección modulando la respuesta nuestras defensas.
Los micronutrientes con la evidencia más fuerte como apoyo inmunitario son las vitaminas C, D y el zinc.

 

 

¿Con este contexto actual porque se habla tanto de la vitamina D?

 

El Estudio de Cambridge University Press & The Nutrition Society sobre COVID-19 & Deficiencia de Vitamina D afirma que “La suplementación con vitamina D tiene un efecto preventivo contra las infecciones agudas del tracto respiratorio” (14/05/2020) Podemos encontrar numerosos estudios en esta línea.

 

 

Vitamina D y COVID

 

Se han encontrado relaciones significativas entre los niveles de vitamina D y el número de casos COVID-19 y especialmente la mortalidad causada por esta infección. El grupo de población más vulnerable de COVID-19, la población envejecida, es también la que presenta niveles más deficitarios de vitamina D.

 

 

¿Por qué la vitamina D?

 

Cuando nuestro cuerpo lucha contra la infección, se produce una inflamación. En el caso de la COVID-19, esta inflamación generada por nuestra respuesta de defensa, contra el virus, puede tener un efecto muy grave sobre el pronóstico de la dolencia. La vitamina D ha demostrado tener un efecto modulador sobre esta respuesta inflamatoria.
Además, la vitamina D dispone de receptores específicos en linfocitos y macrófagos, células encargadas de la defensa de nuestro organismo.
Según la SEMG (Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia), unos niveles bajos de vitamina D, influirían en este sistema inmune, haciéndolo más débil, y por tanto, haciendo más difícil nuestra defensa ante agentes externos como este nuevo coronavirus.

 

 

Y como puedo obtener vitamina D?

 

  1. Asegúrate que te expones un mínimo de tiempo al aire libre cada día. Es suficiente con arremangar-té los brazos unos 15 minutos al sol.
  2. Incluye alimentos ricos en vitamina D en tu dieta, en especial productos lácticos como la leche, el yogur o el queso. Peces como el salmón, la sardina o el atún también son ricos en vitamina D. Los huevos y las setas como el champiñón también son alimentos con más cantidad de esta vitamina.
  3. Si no te es posible cumplir los dos puntos anteriores, la suplementación te puede ayudar a lograr unos niveles óptimos de vitamina D. Pregunta a tu farmacéutico sobre el producto más adecuado en tu caso, puesto que se pueden producir interacciones entre la vitamina D y determinados fármacos.