Estás caminando por la calle, te duele la cabeza, y piensas “necesito paracetamol”. Miras a tu alrededor y ves, a lo lejos, una cruz iluminada que te señala el camino al paracetamol. Pero ¿cómo y cuándo nos pusimos de acuerdo en que una cruz significa “Farmacia”? ¿Qué símbolos asociamos con las farmacias y por qué?

El cartel con forma de cruz

La historia se remonta al año 1859. Antes de esta época no había un símbolo que uniera a todos los cuerpos médicos, sino que cada uno se identificaba como quería. Pero en ese año el suizo Henri Dunant fue testigo de las secuelas que dejó la batalla de Solferino, una de las grandes batallas de la Segunda Guerra Italiana por la independencia.

Más de 4.000 muertos y 22.000 heridos y mutilados yacían en el campo de batalla, sin nadie que los ayudara. Movido por el sufrimiento ajeno trabajó para que se creara un cuerpo médico neutral, internacional, voluntario, que cuidara a los heridos de cualquier bando y que fuera mundialmente reconocido como tal. Sus acciones llevaron a que en 1863 se reuniera por primera vez el Comité Internacional de la Cruz Roja.

En el año 1964 se decidió que el símbolo del nuevo Movimiento Internacional sería una cruz roja sobre fondo blanco, no por implicaciones religiosas sino porque es el “negativo” de la bandera suiza, país neutral y cuna del Movimiento: cruz griega blanca sobre fondo rojo. Además, una cruz roja sobre fondo blanco es un símbolo muy visible y fácilmente reconocible a distancia.

La idea prendió en el mundo occidental, con lo que los cuerpos médicos comenzaron a ser reconocidos con una cruz. Las farmacias también lo adoptaron, por su facilidad para ser reconocido. Hoy en día el color de la cruz en España depende de la normativa legal aplicable en cada lugar: a veces es roja, otras veces es verde, y algunos lugares permiten cierta libertad mientras sea una cruz y se vea bien.

La cruz de Malta

Una variación de la cruz griega es la cruz de Malta. Se la asocia con la curación ya que es la cruz que distinguía a la orden de caballeros templarios que atendía en la Primera Cruzada en los Hospitales de Jerusalén, pero no llegó a tener el impacto que tiene la cruz de la Cruz Roja Internacional.

La copa de Higía

La copa con una serpiente enroscada en un símbolo muy antiguo, originado en la antigua Grecia. Hygea (o Higía) era la diosa de la curación, la sanidad y la limpieza. Era la hija de Asclepio, el dios de la medicina, y hermana de Panacea, diosa menor de la salud. Aunque toda la familia de Asclepio tenía alguna habilidad relacionada con la curación, estos tres son los más famosos, ya que están incluidos en el Juramento Hipocrático:

“Juro por Apolo médico, por Asclepio, Higía y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas, de que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas y mi inteligencia….”

El Juramento Hipocrático aún hoy se pronuncia en algunas facultades de Farmacia cuando los estudiantes se gradúan.

A Higía se la conocía por llevar una copa en la que había una bebida (“posis”) que, al ser sometida al poder de la serpiente (“dynamis”) se transformaba en un producto curativo (“pharmakon”). En esencia, esta es la magia del trabajo farmacéutico: transformar las materias primas potencialmente activas en algo curativo. La copa de Higía se utiliza como símbolo de la farmacia profesional al menos desde el año 1796, año en el que se grabó el símbolo de la copa y la serpiente en una moneda de la Societé Parisienne de Pharmacie.

El mortero y el pistilo

El mortero y la mano se utilizan como símbolo de la farmacia, ya que sirven para pulverizar y mezclar sustancias, y se utiliza por farmacéuticos y boticarios para fabricar medicamentos desde hace siglos. El papiro de Ebers, un papiro con información sobre hierbas medicinales escrito alrededor del año 1500 AC, tiene referencias al uso de mortero, y en el siglo I el poeta romano Décimo Julio Juvenal utilizo el mortero como símbolo de los medicamentos.